Lunes 17 de junio de 2024

Mensaje de Navidad de los patriarcas y jefes de las Iglesias en Jerusalén

  • 22 de diciembre, 2023
  • Jerusalén (Tierra Santa) (AICA)
"La Navidad todavía inspira esperanza en medio de la guerra", afirman los líderes religiosos en su mensaje navideño.
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Los patriarcas y jefes de las Iglesias de Jerusalén, en su mensaje de Navidad, recuerdan la presente época de "gran calamidad" en la tierra de Jesús, vinculada a la nueva guerra de Gaza, que ha causado "sufrimientos indecibles" a millones de personas. 

“Nosotros, los Patriarcas y Jefes de las Iglesias en Jerusalén, transmitimos nuestras felicitaciones navideñas a los fieles de todo el mundo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, el Príncipe de la Paz, nacido aquí en Belén hace más de dos mil años”, se lee al comienzo del mensaje.

Al extender sus saludos, los líderes religiosos son “muy conscientes” de que lo hacen “durante un tiempo de gran calamidad en la tierra donde nació nuestro Señor. Durante los últimos dos meses y medio, la violencia de la guerra ha provocado un sufrimiento inimaginable a literalmente millones de personas en nuestra amada Tierra Santa. Sus continuos horrores han traído miseria y dolor inconsolable a innumerables familias en toda nuestra región, evocando empáticos gritos de angustia en todos los rincones de la tierra. Para aquellos atrapados en medio de circunstancias tan terribles, la esperanza parece distante e inalcanzable”.

Sin embargo, los patriarcas y jefes de las Iglesias en Jerusalén recuerdan que “fue en un mundo así donde nació nuestro Señor mismo para darnos esperanza. Aquí hay que recordar que, durante las primeras Navidades, la situación no era muy distinta a la actual. Así, la Santísima Virgen María y San José tuvieron dificultades para encontrar un lugar para el nacimiento de su Hijo. Hubo matanzas de niños. Hubo ocupación militar. Y estaba la Sagrada Familia siendo desplazada como refugiada. Exteriormente, no había ningún motivo de celebración más que el nacimiento del Señor Jesús”, subrayan.

Y agregan que, “en la Encarnación de Cristo, el Todopoderoso vino a nosotros como Emanuel, “Dios con nosotros”, para salvarnos, redimirnos y transformarnos. Esto fue para cumplir las palabras del profeta Isaías: ‘El Señor me ha ungido, para llevar buenas nuevas a los oprimidos, para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y libertad a los presos; para proclamar el año agradable del Señor’”.

De ahí que destacan que “este es el mensaje divino de esperanza y paz que la Natividad de Cristo inspira en nosotros, incluso en medio del sufrimiento”. 

“Porque el mismo Cristo nació y vivió en medio de grandes sufrimientos. De hecho, sufrió por nosotros, hasta la muerte en la Cruz, para que la luz de la esperanza brillara en el mundo, venciendo las tinieblas”.

En este espíritu navideño, los líderes religiosos piden el fin de los combates, y que los pueblos "de esta tierra y del mundo" aprendan a "caminar juntos" por las sendas de "la justicia, la misericordia y la paz".

Y, por último, invitan a los fieles y a todos aquellos de buena voluntad a trabajar incansablemente por el alivio de los afligidos, y por una paz justa y duradera en esa tierra, que es igualmente sagrada para las tres religiones monoteístas.

“De esta manera, -concluye el mensaje- la esperanza de la Navidad ciertamente nacerá una vez más, comenzando en Belén y extendiéndose desde Jerusalén hasta los confines de la tierra”.+