Domingo 19 de septiembre de 2021

Los seminaristas de Nueve de Julio tuvieron su "Misión de la Misericordia"

  • 12 de marzo, 2021
  • Nueve de Julio (Buenos Aires) (AICA)
Los seminaristas de la diócesis de Nueve de Julio participaron durante el verano de la Misión de la Misericordia.
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Con una convivencia llevada a cabo en la escuela agrotécnica salesiana de Del Valle junto con el obispo, monseñor Ariel Torrado Mosconi, y los sacerdotes de Nueve de Julio, los seminaristas de la diócesis comenzaron su “Misión de la Misericordia”.

Luego de esta primera experiencia, tuvieron unos días de trabajo pastoral participando de la vida y la acción cotidiana de algunas parroquias e instituciones en Pehuajó, Nueve de Julio, Mercedes, y en la ciudad de Buenos Aires.

En las parroquias San Anselmo, de Pehuajó, y Santo Domingo de Guzmán, de Nueve de Julio, los seminaristas participaron de la vida y acción pastoral cotidiana de esas comunidades, acompañando y participando del quehacer de los sacerdotes del lugar. 

Este año, signado por la pandemia y las medidas sanitarias consecuentes, la acción pastoral ha sufrido notables cambios y se ha orientado hacia las obras de misericordia, a partir de la situación de incertidumbre, angustia y problemas de salud o laborales de la sociedad. 

La visita a los ancianos y enfermos, a las familias atendidas por Cáritas, o la participación en actividades virtuales de acompañamiento espiritual personal, formación u oración y espiritualidad fueron algunas de las tareas de la cuales tomaron parte. La celebración diaria de la Eucaristía junto con el rezo del viacrucis o algunas iniciativas ligadas al Año de San José, formaron parte del hacer diario. 

Un seminarista hizo su experiencia conviviendo con los jóvenes y el personal del “El Cenáculo” de Mercedes, una comunidad dedicada al acompañamiento y rehabilitación de quienes sufren a causa de adicciones. 

El día a día -que es también su método de recuperación- de esta comunidad terapéutica está basado en la oración, el trabajo y la vida en comunidad. Según testimonio de los mismos jóvenes, así como de sus acompañantes, esta forma ha dado excelentes resultados. 

En Buenos Aires, acompañados por el obispo auxiliar, monseñor Gustavo Oscar Carrara, estuvieron unos días en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de Ciudad Oculta, en el barrio de Mataderos lindando con el Mercado de Liniers. 

En sus conclusiones, los seminaristas destacaron tres vivencias de esos días muy intensos: la ruptura de prejuicios, el valor de la religiosidad popular y el testimonio de los sacerdotes del lugar. “Han sido pocos días de mucha intensidad, ya que compartimos del ritmo de vida de la parroquia y salimos también a misionar por las casas”, relataron. 

“Se rompieron muchos prejuicios, porque esperábamos encontrarnos con las etiquetas que venden los canales informativos, pero encontramos rostros, historias rotas, que se quieren levantar con mucha fuerza, que quieren rearmar su vida. Se quieren levantar con una fuerza solidaria, que se ayudan unos a otros a caminar este difícil camino de lucha contra el consumo de droga, sobre todo de ‘pasta base’ afirmaron. “Encontramos una piedad popular que nos sorprendió. Un amor tan intenso a la Virgen, y sobre todo de la comunidad de Paraguay a la Virgen de Caacupé”, relataron. 

“Fuimos testigos de la demanda del sacerdote y del respeto que tienen a él. Y de la entrega del padre, que como podía respondía a la demanda de toda la villa. Encontrando un gran testimonio de entrega, que nos motivó a volver a sentir que vale la pena ser cura, porque es una vida muy fecunda” contaron con mucho entusiasmo.+