Miércoles 6 de julio de 2022

Los obispos de Venezuela exhortaron a "refundar la Nación"

  • 14 de enero, 2022
  • Caracas (Venezuela) (AICA)
"Estamos frente a un cambio", destacaron los obispos venezolanos en la exhortación pastoral difundida al cierre de la Asamblea Plenaria.
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Al cierre de la CXVII Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado Venezolano (CEV), los obispos dirigieron una exhortación pastoral “Que tu gran amor, Señor, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti” (Sal. 33, 22) en el que renuevan su compromiso de “acompañar al pueblo en el resguardo de su dignidad y en la construcción del bien común, participando en procesos de reflexión sobre la nueva sociedad que queremos construir o refundar con la participación de todos”.

En la sede del episcopado, el jueves 13 de enero, monseñor Jesús González de Zárate, arzobispo de Cumaná y presidente de la CEV, dio lectura al documento, que se inicia con un breve resumen de los temas atendidos durante la CXVII Asamblea  y continúa en una descripción de las circunstancias en las que se encuentra sumido el país, en especial durante el tiempo de pandemia. 

“Nos encontramos como país en una grave crisis global y democrática; el ser humano con su dignidad, principalmente la persona pobre, es colocada a un lado por el régimen político, para dar relevancia a un sistema ideológico excluyente, perdiéndose el sentido de la democracia como poder del pueblo”, señala el texto.

Democracia debilitada
En su comunicado final, los prelados subrayaron tres realidades específicas en la “dolorosa” situación de Venezuela: “El desmantelamiento de las instituciones democráticas y de las empresas del Estado”; “el dramático éxodo debido a la emigración forzada de cerca de seis millones de compatriotas expatriados por falta de oportunidades en el país”, y “la pobreza de la gran mayoría de nuestro pueblo, con particular acento en la desnutrición de la infancia y las situaciones de injusticias que viven las personas de avanzada edad” y añaden que, además de estos aspectos, “están los daños psicológicos, morales y espirituales que experimentan los venezolanos en el drama que estamos viviendo”

Han añadido también el fenómeno de “convertir al ser humano en simple ejecutor de centros idolátricos de poder”, pues “cuando una ideología se antepone como un sistema de poder, que violenta los derechos humanos y rechaza la dignidad de la persona, genera injusticia y violencia institucional”.

En contrapartida, los obispos destacaron lo sucedido durante las últimas elecciones en el estado de Barinas, en las que ganó la oposición al régimen: “Han sido una demostración de cuán necesario es reconocer y aceptar que estamos frente a un cambio en Venezuela, que pasa por la necesidad del encuentro y del entendimiento, para construir un país libre de la opresión y del deterioro al que ha sido sometido”.

En tal sentido, el episcopado venezolano invita a todos, y principalmente a las nuevas autoridades regionales y municipales electas, “a atender las ingentes necesidades de las comunidades, para eso fueron elegidos, que su política no sea el sostén de una ideología, sino de la vida de los más pobres, es decir, la construcción del bien común”.

Iglesia sinodal
“Como Iglesia, estamos viviendo la experiencia de caminar juntos. Uno de los elementos fundamentales en este proceso es promover la escucha”, destacan los obispos. Una Iglesia sinodal, explican, “es una Iglesia que se centra en la misión, en el compromiso desde la fe para humanizar la vida del pueblo y hacer más visible la presencia de Dios en la historia”.

El episcopado venezolano manifiesta que desea motivar a todos los sectores del país “a asumir su compromiso histórico con Venezuela, para seguir trabajando por la comunión, la paz y el bienestar material y espiritual de nuestro pueblo. La sociedad civil, desde sus comunidades e instituciones, debe asumir el reto protagónico del momento con procesos de movilización, discernimiento y acciones creativas en la búsqueda del bien común construido desde los valores cristianos y humanos. Que nadie se sienta excluido de este llamado por el bien de la familia y el pueblo”.

Refundar la nación
En la exhortación, explican que la “refundación de la nación” implica la inclusión de los desfavorecidos, recuperar la convivencia fraterna, la promoción del diálogo, realizar negociaciones claras y justas en favor del pueblo, promover la familia y la educación y “renovar los partidos políticos y los liderazgos que no permitieron un discernimiento político centrado en las exigencias actuales”, todo esto, puntualizan, “haciendo uso de los mecanismos previstos en la Constitución Nacional y las leyes”.

Durante la ronda de preguntas con los periodistas presentes en la rueda de prensa, monseñor González de Zárate expresó que “el llamado que hacemos es que todos como responsables del país participemos” y que “las instituciones sociales y no solo los partidos políticos, se conviertan en actores de esta renovación que necesitamos”. 

Añadió que “la Iglesia siempre apostó por el diálogo” pero que también fueron “muy explícitas” sus intervenciones para decir que “no se trata de cualquier diálogo, no se trata simplemente de compartir palabras e informaciones; el diálogo debe tener unos objetivos concretos, debe hacerse a través de un camino serio en la búsqueda de logros que den respuesta a las necesidades del país”. En cuanto a la pandemia, indicó que hasta el momento no se ha implicado a las sociedades científicas que pudieran ayudar a dar respuesta a las circunstancias y que “la actitud de la Iglesia siempre fue de colaboración en lo que podemos ayudar”.+