Sábado 26 de noviembre de 2022

Los jesuitas clausuran el Año Ignaciano

  • 29 de julio, 2022
  • Pamplona (España) (AICA)
La Compañía de Jesús cierra el jubileo Ignatius 500 con una misa en el santuario de Loyola. Será el próximo domingo 31 de julio a las 12 hora local. Concelebra y predica el padre general Arturo Sosa.
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La Compañía de Jesús prepara el momento de la clausura del Año Ignaciano, en el que los jesuitas hicieron memoria agradecida de la vida, la conversión y de la acción misericordiosa de Dios en la persona de San Ignacio de Loyola.

El Ignatius 500 comenzó el 20 de mayo de 2021, aniversario de la herida sufrida por Íñigo de Loyola en Pamplona, y finalizará el 31 de julio de este año, festividad de San Ignacio.

El próximo 31 de julio, solemnidad del santo, se pondrá fin a este año conmemorativo con la celebración de la Eucaristía en el santuario de Loyola. Está prevista para las 12 hora local será presidida por el administrador apostólico de San Sebastián y arzobispo de Pamplona, monseñor Francisco Pérez. El padre general de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa SJ, concelebrará y pronunciará la homilía.

En el momento de acción de gracias tendrá lugar un acto de consagración al Sagrado Corazón de Jesús, siguiendo la fórmula del padre Pedro Arrupe SJ (1972), quien renovó la primera consagración que realizara el 1° de enero de 1872 el padre general Pieter Jan Beckx SJ.

Con este acto, explican desde la Compañía, se recuerda que "la espiritualidad ignaciana se funda en el conocimiento y en el amor profundo de Jesucristo, representado en su Corazón".

La celebración podrá seguirse por el canal de YouTube.

En coordinador de Ignatius 500, padre Abel Toraño SJ, destacó que “el itinerario de la conversión del joven cortesano, Íñigo, nos ha servido de estímulo para proponer iniciativas apostólicas muy diversas: jornadas de teología y de formación, propuestas para jóvenes; congresos y exposiciones; publicaciones de calado, como el Autógrafo de los Ejercicios; ayudas para la oración y las celebraciones; peregrinaciones y, sobre todo, la práctica de los Ejercicios Espirituales, alma espiritual de todo lo que somos y hacemos”.

"Y, la verdadera pregunta que debemos responder es ¿en qué medida nos han ayudado estas propuestas a recorrer un camino que nos lleve a Dios? ¿Han supuesto estas iniciativas un estímulo para caminar hacia la cumbre?, ese encuentro con Dios cara a cara, corazón con corazón, que le llevó a Ignacio a 'ver nuevas todas las cosas'”, puntualizó.

El padre Toraño deseó que ese cúlmen, “la conversión así entendida” no sea el final del camino “sino el principio de toda novedad guiada por el Espíritu”.

A nivel universal, la Compañía de Jesús celebrado en todos los países donde está presente esta efeméride. Momento especial en Roma fue el pasado 22 de abril con la participación del papa Francisco en la Eucaristía de acción de gracias por el 400 aniversario de la canonización de cinco santos, los dos jesuitas San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, los dos españoles Santa Teresa de Jesús y San Isidro Labrador y el italiano San Felipe Neri.

En esa oportunidad, el pontífice tuvo una petición especial: “Queridos hermanos y hermanas, que el santo padre Ignacio nos ayude a custodiar el discernimiento, nuestra preciosa herencia, tesoro siempre válido para difundir en la Iglesia y en el mundo, que nos permite ‘ver nuevas todas las cosas en Cristo”.

Más información en la web https://ignatius500.org/es/ .+