Miércoles 27 de octubre de 2021

Los evangélicos también rechazan que se modifique la Ley de Educación Sexual Integral

  • 20 de noviembre, 2019
  • Buenos Aires (AICA)
Declaración de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera)
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La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) rechazó las nuevas propuestas y proyectos que pretenden modificar la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI) y el posible tratamiento en el recinto de la Cámara de Diputados de la Nación.



La mayor alianza evangélica del país ratificó la necesidad de la ESI y detalló algunos puntos de la legislación vigente, entre ellos que la familia es “el agente natural y primario” de la educación y que los padres tienen el derecho a elegir para sus hijos la institución educativa cuyo ideario responda a sus convicciones filosóficas, éticas o religiosas.



Aciera advirtió que, pese a ello, se intenta “introducir modificaciones significativas a la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral que distorsionan gravemente su sentido original y pretenden imponer contenidos ideológicos de manera autoritaria”.



En tal sentido considera de extrema gravedad que se “transforme a la ley en un instrumento de Orden Público cuya aplicación deberá ser obligatoria” y que “el contenido será brindado por el Consejo Federal de Educación y su implementación será obligatoria para todas las escuelas públicas de gestión estatal y privada, confesional o no confesional”.



Dada la gravedad de la legislación que intenta imponer “la educación sexual ideológica, tanto a nivel nacional como provincial”, Aciera expresa su rechazo firme al:



1. Intento de obligar a las instituciones a enseñar lo que no concuerda con sus idearios (contrario a lo establecido en el art. 5 de la ley 26.150).



2. Intento totalitario de excluir a los padres a la hora de elegir la educación sexual de sus hijos (conforme al art. 18 inc. 4 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; art. 12 inc. 4 de la Convención Americana de Derechos Humanos).



3. Intento de introducir, dentro de la educación sexual, contenidos sin base científica que responden a una construcción ideológica, sin contar con la participación de los padres y actores sociales en su elaboración.



“La sexualidad no es una materia más en un programa de estudio. Tiene que ver con aspectos profundos del ser humano a los que se suma lo biológico y las profundas convicciones éticas y religiosas”, subrayó, y sostuvo con firmeza el derecho que tienen los padres a educar a sus hijos.



“Rogamos a Dios para que ilumine a los legisladores y a quienes ocupan lugares de decisión para que ejerzan sus mandatos mirando el bien común, respetando la diversidad y valorando las convicciones de los ciudadanos a quienes representan”, concluyó.



Informes: www.aciera.org.+