Lunes 27 de septiembre de 2021

Francisco: "Que florezca una nueva primavera de niños y niñas"

  • 7 de febrero, 2021
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Tras el rezo del Ángelus en el quinto domingo durante el año, el papa Francisco se refirió a la Jornada Mundial contra la Trata de Personas y a la Jornada de la Vida en Italia.
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Al concluir el rezo de la oración mariana del Ángelus desde el balcón de la plaza de San Pedro, este domingo 7 de febrero el papa Francisco dedicó un momento a la Jornada de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas y a la Jornada de la Vida en Italia.

Al recodar que el 8 de febrero es la memoria litúrgica de Santa Josefina Bakhita, religiosa sudanesa que conoció la humillación y el sufrimiento de la esclavitud, hizo mención a la Jornada de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas: “Este año el objetivo es trabajar por una economía que no favorezca ni siquiera indirectamente estos rasgos indignos, es decir, una economía que nunca haga del hombre y de la mujer una mercancía, un objeto, sino siempre el fin: el servicio al hombre, a la mujer, pero no utilizarlos como mercancía”. 

Seguidamente, hizo otro llamamiento a la defensa de la vida, en unidad con los obispos italianos. En Italia hoy se celebra el “Día de la Vida”, con el lema “Libertad es vida”. El papa Francisco expresó: “La libertad es el gran don que Dios nos ha concedido para buscar y realizar nuestro bien y el de los demás, empezando por el bien primario de la vida”, y llamó a “sanar todos los ataques a la vida para que pueda ser protegida en cada etapa”.

Además, el obispo de Roma manifestó su preocupación por “el invierno demográfico italiano”, refiriéndose al descenso de los nacimientos en el país que marca “un futuro en peligro”. “Tomemos esta preocupación y tratemos de hacer de algún modo que este invierno demográfico termine y florezca una nueva primavera de niños y niñas”.

El papa Francisco manifestó su alegría por estar nuevamente en la ventana del Palacio Apostólico, ya que en los últimos domingos había rezado el Ángelus desde el interior, en la Biblioteca: “Dirijo mi cordial saludo a todos ustedes, romanos y peregrinos. Estoy contento de verlos de nuevo reunidos en la Plaza, incluso a los habituales, las religiosas españolas aquí, que siempre son buenas, llueva o haga sol, ¡están ahí! También los chicos de la Inmaculada. Todos ustedes. Estoy contento”.+