Martes 27 de septiembre de 2022

La primera capilla en honor a Brochero cumplió cinco años

  • 21 de enero, 2022
  • Villa Cura Brochero (Córdoba) (AICA)
Monseñor Olivera se mostró agradecido y emocionado por la historia de la capilla y el Parque temático Brochero Santo: "Siempre recordar es volver al corazón", manifestó.
Doná a AICA.org

La primera capilla en honor al santo Cura Brochero cumple cinco años desde su consagración, el sábado 21 de enero de 2017, en el predio La Providencia, en la localidad cordobesa de Villa Cura Brochero, Valle de Traslasierra.

“Siempre recordar es volver al corazón”, expresó monseñor Santiago Olivera, obispo castrense de Argentina. 

En octubre de 2010, monseñor Olivera bendijo solemnemente e impuso el nombre La Providencia al predio por el que tanto luchó por conseguirlo el presbítero Ricardo Ricotti, fallecido en 2004.  

Luego, al predio se le sumó la construcción e inauguración de la Casa del Peregrino, y en él, la capilla y campanario. Además, tras la propuesta del gobierno provincial, se aprobó el diseño y la construcción del Parque temático Brochero Santo, inaugurado el 6 de enero de 2021. 

En la misa de consagración, el 21 de enero de 2017, monseñor Olivera expresaba que “el Cura Brochero está aquí presidiendo el altar; pero también la Virgen Santísima, la Purísima, pero ésta no es la Purísima a quien rezaba Brochero, nosotros la llamamos la ‘Purísima de Brochero’ porque le hemos agregado el poncho, signo de ese acoger, de ese abrigar, de esa gauchada, de ese acompañar, de ese recordar la historia y las raíces de nuestro pueblo, y lleva además el rosario que el Cura Brochero desgranaba por el bien de su pueblo”.

Hoy, en el quinto aniversario, reiteró: “Recordar es volver al corazón, como digo, para dar gracias por estos cinco años de consagración del templo. Y también, además de agradecer a Dios: pasan por mi corazón y por mi memoria tantos hombres y mujeres que colaboraron, que se pusieron este trabajo al hombro desde el arquitecto, los albañiles, la gente de la Curia, la gente de allí de Villa Cura Brochero, y tantos que colaboraron para que esto sea realidad”.

Por último, agradeció por el campanario, regalo del papa Francisco y expresó: “Para mí fue un gozo muy grande poder consagrar esa Iglesia y saber que allí se sigue custodiando, conservando y profundizando esta vida tan ejemplar”.+