Sábado 22 de enero de 2022

La juventud de Río Cuarto asumió su compromiso con Jesús

  • 2 de diciembre, 2016
  • Río Cuarto (Córdoba)
Convocado por el Equipo de Pastoral de Juventud de la diócesis de Villa de la Concepción del Rio Cuarto, se llevó a cabo el 10º Encuentro Diocesano de Jóvenes, que tuvo lugar en el Anfiteatro Griego de la ciudad de Río Cuarto y contó con la concurrencia de jóvenes de todos los puntos de la extensa diócesis. La misa de clausura fue presidida por el obispo, monseñor Adolfo Uriona FDP y concelebrada por unos 15 sacerdotes. "Cuídense entre ustedes, quiéranse y amen la vida", expresó el obispo en su homilía.
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Con el lema "Tu mirada de amor nos libera", se desarrolló el pasado fin de semana en Río Cuarto el 10º Encuentro Diocesano de Jóvenes, un espacio de reflexión, oración y actividades de formación, que contó con la presencia del obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto, monseñor Adolfo Uriona, y una gran concurrencia de jóvenes.

La actividad se realiza cada dos años y nuclea a todos los grupos y movimientos juveniles eclesiales en la jurisdicción diocesana. Dirigiéndose a ellos, el obispo destacó un mensaje: "Cuídense entre ustedes. Quiéranse y amen la vida. No se dejen atrapar por el espejismo de las adicciones, que es un callejón sin salida", manfiestó.

Los participantes del encuentro emitieron una proclama en la que, conscientes de la realidad actual de los jóvenes, de las opciones de muerte y esclavitud que se les presentan, y habiendo reflexionado y trabajado, expresaron sus compromisos para vivir en la mirada liberadora de Jesús.

Entre sus compromisos se destacan dejar de lado el pesimismo y los prejuicios, valorar a amigos y familia, fortaleciendo el diálogo, liberarse de la envidia y agradecer los regalos de Dios, vencer el consumismo, y el uso de los medios electrónicos para enfocarse en las necesidades de nuestros hermanos.

Se comprometieron también a luchar contra el flagelo de la droga, ayudando a los jóvenes que han caído en adicciones, sin juzgarlos; y a anunciar con alegría a Jesús, que nos libera de vicios y placeres momentáneos, proponiendo una felicidad plena, que nadie nos puede quitar.+