Martes 28 de septiembre de 2021

Jujuy celebró el centenario de la coronación de su Virgen patrona

  • 1 de noviembre, 2020
  • San Salvador de Jujuy (AICA)
"Si el corazón de la Madre hablara, cuantas cosas diría", expresó el obispo de Jujuy al presidir la misa del centenario de la coronación de la Virgen del Rosario del Río Blanco y Paypaya.
Doná a AICA.org

La diócesis de Jujuy celebró el centenario de la coronación de la Virgen del Rosario del Río Blanco y Paypaya.

Con una solemne celebración en el camarín de la Virgen, el obispo de Jujuy, monseñor César Daniel Fernández, presidió la misa en la que se leyó el acta de la primera coronación realizada hace 100 años. Participaron concelebrando el obispo prelado de Humahuaca, monseñor Félix Paredes Cruz, y varios sacerdotes del clero diocesano

El obispo comenzó su homilía haciendo referencia a la particular situación en que se da esta celebración: “Dios lo ha querido así”, dijo. Luego se refirió a las lecturas bíblicas que se proclamaron: la presencia de María en la primera comunidad, en los Hechos de los Apóstoles y la presencia de María en las Bodas de Caná: “María, como buena Madre, siempre está”, señaló monseñor Fernández.

“Estuvo silenciosamente presente cuando los apóstoles estaban reunidos en el Cenáculo y estuvo también presente en aquellas bodas en donde animó a su hijo a realizar el primer milagro. Es propio de toda madre estar siempre. La madre no se borra, siempre está”, indicó.

Es que “no hay vida sin madre, no hay educación sin madre, no hay fortaleza, sin madre, no hay educación, desarrollo, sin madre, no hay madurez sin madre. No hay seguridad, no hay refugio, no hay consuelo sin madre”, enumeró.

Y mencionó que también “esto es lo que entendió el pueblo jujeño desde hace más de 350 años” cuando “Ella se hizo presente en medio de este pueblo, en medio de luchas, guerras y las dificultades de los inicios. Cuando Ella está hay consuelo, esperanza, alivio”, afirmó.

Haciendo referencia al aniversario, dijo que “hace 100 años se produjo esta coronación pontificia que hoy conmemoramos”, y citó a monseñor Pablo Padilla y Bárcena: “En el regazo de la Madre del Rosario están cifradas las esperanzas de los creyentes de Jujuy; Ella enjuga sus lágrimas, cicatriza sus heridas, fortalece sus esperanzas, a todos parece sonreír”.

“¡Si pudiéramos guardar en la memoria estos tres renglones!”, exclamó monseñor Fernández; “Si las paredes de este camarín hablaran, si el corazón de la Madre hablara, cuantas cosas diría, cuántas cosas tiene guardadas en su corazón. María guarda en su corazón todo lo que nuestros abuelos, bisabuelos, los que nos precedieron pusieron en su corazón, pasando por este lugar y mirando a la Madre”.

“En estos momentos difíciles le pedimos que esté. Todos tenemos dolores, de distinto tipo. Este año no lo vamos a olvidar. ¿quién no ha pasado un dolor grande?”, mencionó luego, reconociendo las “pruebas y dolores” que en estos tiempos están pasando muchas familias: “La misma Iglesia, la Madre está consolando, animando, llenándonos de esperanza”, aseguró, porque “Ella siempre está”.

Finalmente, pidió a la patrona del pueblo jujeño “que ella sostenga a todos los que sentimos que nos hace falta fortaleza en nuestras debilidades”.

Al finalizar la misa, partió una caravana con la imagen de la Virgen que en doble turno, a la mañana y a la tarde, recorrió la ciudad de San Salvador de Jujuy.+