Jueves 20 de enero de 2022

La diócesis de Rafaela recordó a monseñor Franzini

  • 12 de diciembre, 2017
  • Rafaela (Santa Fe) (AICA)
La diócesis de Rafaela recordó con una misa al arzobispo de Mendoza, monseñor Carlos María Franzini, quien durante casi trece años fue obispo de Rafaela, y falleció el viernes 8 de diciembre tras luchar contra el cáncer.
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Con una misa presidida por el obispo de Rafaela, monseñor Luis Fernández, la diócesis recordó este lunes 11 de diciembre a monseñor Carlos María Franzini, fallecido el pasado viernes, quien durante casi trece años fue pastor diocesano.

La homilía, en vísperas de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de la diócesis, estuvo a cargo del obispo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, quien resumió el momento de despedir a monseñor Carlos, hermano y pastor, con tres expresiones: " amor dolido, cariño herido, fe y esperanza probadas".

"Sabemos bien que esas vivencias tienen que ser vividas a fondo para poder saborear, en ellas y a través de ellas, la Presencia del Señor", reconoció el prelado.

Monseñor Buenanueva recordó que, al finalizar el Encuentro Nacional de Sacerdotes de Brochero, él mismo pasó una tarde en la casa donde murió el Cura rezando por Carlos, y afirmó: "Queridos amigos: el Señor nos ha escuchado. Brochero ha rezado también por nuestro amigo Carlos. La Purísima lo vino a buscar el 8 de diciembre " su fiesta " y lo encontró con el Rosario en las manos".

El prelado consideró posible que el Señor le haya querido ahorrar el sufrimiento que se preveía. "La delicadeza de Dios tiene mil caminos, siempre muy creativos, para acariciar nuestras luchas. Y no es extraño que estas intervenciones tengan el sello de la mujer que intercedió en Caná y que estuvo al pie de la cruz", añadió.

El obispo de San Francisco recordó las palabras del obispo auxiliar de Mendoza, monseñor Dante Braida, pronunciadas en la misa exequial: "Carlos ha vivido, sobre todo en estos últimos meses, un genuino proceso de ´despojo´", que describió como "entrar en la prueba, asumir el riesgo, entregarse activamente y dejarse llevar".

"Es lo que vivió Carlos, según todos los testimonios que hemos podido escuchar: se arriesgó al despojo que lo llevo desnudo delante del Señor", afirmó.

"Muerte, purificación, despojo", con estas palabras, monseñor Buenanueva calificó el proceso, que conduce "al cumplimiento definitivo de la mejor promesa que el Señor nos ha hecho".

"En algún momento de nuestro itinerario espiritual como pastores vamos a ser convocados a ese despojo. ¿Es Dios real para mí? ¿Realmente me he entregado a Jesús, a su Evangelio y a la gracia de la misión de apacentar su rebaño?", planteó el prelado, y consideró que "la única condición que Jesús le puso a Pedro para confiarle su rebaño fue el amor, consciente de la propia fragilidad y, por eso, abierto y disponible. Carlos ya lo ha vivido. Nos duele su partida, pero también nos edifica el modo como ha coronado su vida", señaló.

"Querido Carlos: terminó el Adviento para vos. A nosotros nos queda seguir caminando", concluyó.+

» Texto completo de la homilía