Martes 24 de mayo de 2022

La diócesis de Oberá celebró cinco años de vida

  • 16 de junio, 2014
  • Oberá (Misiones) (AICA)
La diócesis de Oberá, en la provincia de Misiones, vivió una jornada especial el pasado viernes 13 de junio, al honrar a su patrono, san Antonio de Padua, y conmemorar el quinto aniversario de su creación. Los actos comenzaron temprano con una solemne celebración eucarística presidida por el obispo diocesano, monseñor Damián Bitar, quien invitó a "ampliar la mirada y ensanchar el corazón", dar gracias a Dios por los dones recibidos y a acrecentar el fervor evangelizador.
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La diócesis de Oberá, en la provincia de Misiones, vivió una jornada especial el pasado viernes 13 de junio, al honrar a su patrono, san Antonio de Padua, y conmemorar el quinto aniversario de su creación. Los actos comenzaron temprano con una solemne celebración eucarística presidida por el obispo diocesano, monseñor Damián Bitar.

Cada 13 de junio es un día particular en la ciudad de Oberá. Ese día hay asueto para los empleados estatales, y la comunidad se reúne, junto con peregrinos de ciudades aledañas, frente a la catedral para honrar a san Antonio de Padua, patrono de esta joven jurisdicción eclesiástica, creada el 13 de junio de 2009 por Benedicto XVI.

Monseñor Damián Bitar recordó el quinto aniversario e invitó a "ampliar la mirada y ensanchar el corazón" para orar por los sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosas y numerosos laicos "que entregan su vida en la misión evangelizadora en las 18 parroquias y numerosas capillas".

El obispo recordó que la celebración patronal es ocasión para elevar una sentida oración de acción de gracias: "Debemos reconocer que unas veces por el ritmo de vida que llevamos; otras veces porque pensamos más en lo que nos falta que en lo que tenemos o hacemos, nos cuesta ser agradecidos?"

"Hoy damos gracias a Dios por los beneficios recibidos de su Corazón compasivo y misericordioso; pero además, respetando las maneras de ser y de pensar de cada uno, queremos ser agradecidos los unos con los otros. Somos hermanos. Somos familia. No somos adversarios o competidores. ¡Todos estamos en la misma barca y vamos hacia el mismo puerto!", agregó.

Monseñor Bitar también sugirió, siguiendo los consejos del papa Francisco, tres frentes a fortalecer para contribuir al bien común de la sociedad: invitó a las autoridades presentes, y a los fieles en generar, a abrir caminos de diálogo, promotores de paz y servidores de los pobres y sufrientes.

"Sin duda ?observó- son muchos los pasos que se dan a nivel gubernamental y desde las diversas instituciones; son también muchísimos los esfuerzos cotidianos de padres, madres, abuelos, docentes, trabajadores, pero es mucho lo que queda por andar".

Finalmente, el obispo invitó a acrecentar el fervor evangelizador: "Impulsados por el testimonio del santo franciscano Antonio de Padua recobremos y acrecentemos el fervor en la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas".

"No lo olvidemos: la vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. Jesús nos llama a colaborar con Él y nos impulsa con la fuerza de su Espíritu. ¡Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio! Los cristianos tenemos el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable", añadió.

"Dios nos conceda la gracia de ser una diócesis con actitud misionera; callejera de la fe; casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas en la cual, más que el temor a equivocarnos nos mueva el temor a encerrarnos mientras afuera hay una multitud hambrienta y sedienta y Jesús nos repite sin cansarse: ¡Denles ustedes de comer!", concluyó.+

Texto completo de la homilía