Domingo 17 de octubre de 2021

La comunidad riojana despidió a monseñor Roberto Rodríguez

  • 17 de agosto, 2021
  • La Rioja (AICA)
El actual diocesano, Mons. Dante Braida, presidió la misa exequial y el funeral por su antecesor, tras recibir los restos para su inhumación en el panteón de los obispos de la catedral local.
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Los restos mortales de monseñor Roberto Rodríguez llegaron a La Rioja desde Córdoba, donde fueron cremados, para ser inhumados en el panteón de los obispos de la catedral San Nicolás de Bari, conforme a la voluntad expresada por el fallecido cuando estuvo al frente de esa jurisdicción eclesiástica.

El obispo de La Rioja, monseñor Dante Gustavo Braida, presidió la misa de exequias y el funeral en la catedral, donde recordó: “Nuestro hermano Roberto, creyó en esta Buena Noticia de Jesucristo muerto y resucitado, dador de vida eterna. Creyó y dedicó su vida a profundizarla y compartirla”.

“Por eso vivimos este momento con la esperanza que movió su vida y dejándonos guiar por su lema episcopal: ‘Tengan los mismos sentimientos de Cristo’”, invitó el prelado riojano.

“En su pastoreo por La Rioja, monseñor Roberto, buscó ser reflejo de ese amor que aprendió del Evangelio. Se lo recuerda por su cercanía con la gente en la vida cotidiana, con quienes se encontraba en el kiosco o en el supermercado, con los remiseros del frente de la catedral o con quienes transitaban por la plaza; también, claro, compartiendo la alegría de alguna chaya y manteniendo viva la celebración y enseñanza del Tinkunaco y otras fiestas propias del pueblo”, destacó. 

El prelado riojano detalló que monseñor Rodríguez “también dedicó sus esfuerzos en acompañar el mundo universitario y promover una carrera religiosa en la universidad estatal” y a la promoción del encuentro y el diálogo con otras religiones.

“Nos acompañan aquí las reliquias de los cuatro mártires riojanos. En particular monseñor Roberto conoció al beato Enrique Angelelli como sacerdote en su vida de seminarista y luego como obispo. En su misión pastoral en La Rioja fue él mismo quien promovió la apertura de la causa judicial de su muerte poniendo a la diócesis como querellante buscando que la verdad de los hechos puedan conocerse. Ese camino fue recorriéndose de modo que en 2014 se llegó a la sentencia correspondiente y luego se concluyó el proceso canónico de la beatificación”, detalló al valorar la contribución del prelado fallecido en este sentido.

“Hoy damos gracias por su decisión y valentía. Y pedimos a los beatos Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao que lo reciban en la gloria de Dios y que intercedan por nosotros para que seamos fieles a la vocación y misión que se nos ha encomendado”, rogó.

Monseñor Braida invitó a dar gracias a todos los que hoy se han acercado para despedir a quien fue el sexto pastor de esta diócesis.

“Que nuestra Madre del Rosario y su esposo San José, a quien dedicamos este año, nos acompañen en nuestro peregrinar hacia la plenitud de Vida que Dios nos prometió para que siempre permanezcamos firmes en el camino del amor, el único camino que nos hace participar ya, desde ahora, de la vida eterna”, concluyó.+