Viernes 28 de febrero de 2025

#Jubileo2025: llamado a aliviar la deuda de los países pobres

  • 27 de febrero, 2025
  • Ginebra (Naciones Unidas) (AICA)
El secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados llamó, en la ciudad suiza de Ginebra, a trabajar para la reducción y condonación de las deudas de los países en desarrollo.
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El arzobispo Paul Gallagher, secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, afirmó, en una conferencia en Ginebra, que "el beneficio no es el único criterio para medir una economía: el principal es la dignidad de la persona humana".

Monseñor Gallagher llamó a trabajar para encontrar una solución para la reducción y condonación de las deudas de los países en desarrollo, durante una conferencia en Ginebra organizada por la Misión Permanente de Observación de la Santa Sede y la Agencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo. 

El representante de la Santa Sede se refirió al actual Jubileo de la Esperanza, y alentó a la reflexión sobre la justicia y la misericordia en las relaciones internacionales, incluyendo el tema de las deudas que pesan sobre los países más pobres.

Unos 3.300 millones de personas agobiadas por las deudas de sus países
Recordó, en ese sentido, que, en el espíritu de trabajar por el bien común, el Papa Francisco pidió la condonación o reducción significativa de la deuda en este año jubilar. "Unos 3.300 millones de personas -casi la mitad de la población mundial- viven en países que gastan más en el pago de la deuda que en salud o educación. Por lo tanto, priorizar a quienes más sufren bajo el peso de estructuras de deuda injustas es esencial para construir un mundo más justo y compasivo", subrayó.

Monseñor Gallagher recordó al respecto que, en 2023, la deuda pública mundial alcanzó los 97 billones de dólares, un aumento de 5,6 billones en comparación con 2022. Y subrayó que la acumulación de deuda pública es una carga enorme: hay que pagar intereses, lo que obliga a los gobiernos a recortar el gasto o aumentar los impuestos, todo lo cual repercute negativamente en el nivel de vida de la población.

Tradición del Jubileo. Cancelación de la deuda
Los países menos desarrollados son vulnerables a los shocks económicos y necesitan -como dijo el arzobispo Gallagher- una estrategia adaptada para enfrentar los desafíos. Sin esas medidas, muchos países corren el riesgo de quedar atrapados en ciclos de deuda y ser incapaces de mejorar el bienestar de sus ciudadanos. El prelado recordó, en ese sentido, las palabras del Papa Francisco, quien dijo que no se deben exigir ni esperar pagos cuando las personas en un país determinado ni siquiera tienen acceso a las necesidades básicas.

"La tradición jubilar prevé la cancelación de las deudas", afirmó el secretario vaticano para las relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales. "La gravedad de nuestra situación actual exige una acción inmediata. La ambiciosa cancelación y alivio de la deuda debería ser el objetivo que persigamos", añadió.

Más de 100 líderes religiosos se suman al pedido de condonación de la deuda, en una carta al G20
Más de un centenar de líderes religiosos enviaron una carta a los ministros de finanzas del G20, pidiendo el fin de la "crisis de la deuda", que compromete la lucha contra la pobreza y la acción climática.

"Como líderes religiosos, estamos profundamente preocupados por el impacto que la actual crisis de la deuda está teniendo en las vidas de los más pobres y vulnerables del mundo", dijeron los firmantes.

Los líderes religiosos afirman que el "Marco Común" -creado por el G20 en 2020 para reestructurar las deudas de los países de bajos ingresos afectados por el shock económico de la pandemia- "no está logrando producir los acuerdos oportunos y adecuados de los que dependen millones de vidas y medios de subsistencia".

"Las reestructuraciones de deuda bajo ese 'marco común' toman tres veces más tiempo que los procesos anteriores, mientras que los acreedores privados -actualmente el mayor grupo de acreedores a nivel mundial- pueden retrasar las negociaciones y exigir reembolsos más altos de los que los países deudores pueden afrontar", advierten.

El documento -firmado por cardenales y obispos católicos, líderes de comunidades cristianas y representantes de diversas religiones-, insta a los ministros de finanzas del G20, reunidos en Johannesburgo entre el 26 y el 27 de febrero, a encarnar la "práctica bíblica de la justicia, la misericordia y la reconciliación", estableciendo un "sistema de deuda global justo y funcional".

Los líderes religiosos piden asimismo a los acreedores privados "participar en la cancelación de la deuda y suspender los pagos a los acreedores privados durante las negociaciones".

La carta evoca el Jubileo que la Iglesia católica celebra en 2025, presentándolo como una oportunidad para actuar con "coraje, solidaridad y compasión".+