Miércoles 25 de mayo de 2022

Irlanda se está quedando sin sacerdotes

  • 28 de enero, 2022
  • Dublín (Irlanda) (AICA)
Irlanda se está quedando sin sacerdotes. En los últimos tres años murieron la quinta parte de los sacerdotes y hermanos.
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Irlanda, la isla de los santos y de las vocaciones sacerdotales, se está quedando sin sacerdotes. En los últimos tres años murieron la quinta parte de los sacerdotes y los hermanos, según informa la agencia Gaudiumpress.

“La isla de los santos”, “la isla de los sabios”: Esos eran ya apelativos corrientes para referirse a Irlanda en la baja edad media.

Entre los siglos V y VII Irlanda regaló más de 350 santos a la Iglesia, tiempos en los que los santos no surgían tan matinalmente. La semilla que había colocado San Patricio florecía en todo su esplendor.

Y de Irlanda el catolicismo se difundió por muchos lugares, incluso creando o sosteniendo la fe de numerosas regiones de la vieja Europa. El catolicismo de los Estados Unidos también debe muchísimo a Irlanda.

Pero ahora Irlanda se queda sin sacerdotes.

"The Irish Examiner" informó el 8 de enero que en los últimos tres años murieron más del 21 por ciento de los sacerdotes y hermanos laicos de su clero. Es claro que la principal razón de tantos fallecimientos es la alta edad de la población sacerdotal. Se prevé que el porcentaje de estos fallecimientos se mantenga alto.

Datos estadísticos
En el año 2014 había 2.067 sacerdotes diocesanos. Por ese tiempo se percibió más nítidamente el envejecimiento del clero.

Al final de 2018 había 1.800 presbíteros en ministerio activo y 720 retirados, algunos de estos últimos colaborando en cobertura de vacaciones y en casos de enfermedades de los activos.

En el año 2019 fallecieron 174 hermanas y 166 presbíteros. En el 2020 fueron 191 hermanas y 223 presbíteros y hermanos.

Hasta final de septiembre de 2021, habían muerto 131 hermanas y 131 sacerdotes y hermanos. Pero es probable que los datos anteriores estén por debajo de la realidad pues no todas las órdenes religiosas y las diócesis enviaron informes sobre las defunciones al ente que realiza las estadísticas.

A lo anterior se suma que los aspirantes al sacerdocio son pocos, y muy pocos los nuevos seminaristas.+