Jueves 9 de diciembre de 2021

Francisco pidió atacar la corrupción y atender a los pobres

  • 10 de julio, 2015
  • Asunción (Paraguay) (AICA)
En su visita oficial al Palacio de López, sede del gobierno paraguayo, el papa Francisco llamó a las autoridades nacionales a dar respuesta a las justas aspiraciones de los ciudadanos. Aunque reconoció los avances de los últimos años, pidió "que no haya más niños sin acceso a la educación, familias sin hogar, obreros sin trabajo digno, campesinos sin tierras y tantas personas obligadas a emigrar hacia un futuro incierto".
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En su visita oficial al Palacio de López, sede del gobierno paraguayo, el papa Francisco llamó a las autoridades nacionales a dar respuesta a las justas aspiraciones de los ciudadanos, y renovó el pedido de más diálogo "para favorecer el bien común, sobre la base de la cultura del encuentro, del respeto y del reconocimiento de las legítimas diferencias".

Minutos antes de las 19, y ante las autoridades gubernamentales y diplomáticas, Francisco elogió la hospitalidad y cercanía del pueblo paraguayo, como también el ímpetu con que este pueblo se sobrepuso "al sufrimiento terrible de la guerra, del enfrentamiento fratricida, de la falta de libertad y de la conculcación de los derechos humanos".

En alusión a la Guerra de la Triple Alianza, que enfrentó a la Argentina, al Brasil y al Uruguay contra el Paraguay, entre 1864 y 1870, el Papa expresó que esa "guerra inicua" estuvo a punto de "quebrar la fraternidad entre nuestros pueblos".

El obispo de Roma habló mientras miles de asunceños y fieles del interior de la nación se agolpaban al frente del edificio, a escasos metros del jardín principal.

"¡Cuánto dolor y cuánta muerte! Pero es admirable el tesón y el espíritu de superación del pueblo paraguayo esforzándose por construir una nación próspera y en paz", dijo el Papa en el palacio gubernamental, y rindió tributo "a esos miles de paraguayos sencillos" y anónimos que "han sido y seguirán siendo verdaderos protagonistas de la vida de su pueblo".

Por más justicia social
Ya adentrándose en la arena política, el Papa reconoció que el Paraguay "se está comprometiendo en la construcción de un proyecto democrático sólido y estable". Reconoció los esfuerzos y progresos, y animó "a seguir trabajando con todas las fuerzas para consolidar las estructuras e instituciones democráticas que den respuesta a las justas aspiraciones de los ciudadanos".

Para Francisco, en la actividad pública "se ha de potenciar el diálogo como medio privilegiado para favorecer el bien común, sobre la base de la cultura del encuentro, del respeto y del reconocimiento de las legítimas diferencias y opiniones de los demás".

Asimismo, el Santo Padre solicitó a las autoridades del país que pongan "voluntad de servicio y de trabajo por el bien común", especialmente para asistir a los pobres y a los necesitados, para quienes reclamó "un lugar prioritario".

"Que no cese el esfuerzo de todos los actores sociales, hasta que no haya más niños sin acceso a la educación, familias sin hogar, obreros sin trabajo digno, campesinos sin tierras que cultivar y tantas personas obligadas a emigrar hacia un futuro incierto; que no haya más víctimas de la violencia, la corrupción o el narcotráfico. Un desarrollo económico que no tiene en cuenta a los más débiles y desafortunados, no es verdadero desarrollo", sentenció.

En otro tamo de su discurso, Francisco pidió mayor compromiso para lograr "gestiones transparentes" y renovó el pedido de "luchar impetuosamente" contra la malversación de los fondos públicos. "Sé que existe una firme voluntad para desterrar hoy la corrupción", dijo el Santo Padre.

En nombre de los obispos, el Vicario de Cristo instó a construir un mundo mejor con la certeza de la fe en Dios y que, haciéndose hombre y viviendo entre los hombres, "quiso compartir nuestra suerte".

Loas a la mujer paraguaya
El Santo Padre reconoció el papel desempeñado por la mujer paraguaya en los momentos dramáticos de la historia de esta nación. "Madres, esposas y viudas han llevado el peso más grande, han sabido sacar adelante a sus familias y a su país, infundiendo en las nuevas generaciones la esperanza en un mañana mejor", dijo el Pontífice. "¡Dios bendiga a la mujer paraguaya, la más gloriosa de América!", exclamó.

En otro tramo de su discurso, Francisco clamó por que haya paz: "¡Construyamos siempre la paz! También una paz del día a día, una paz de la vida cotidiana, en la que todos participamos evitando gestos arrogantes, palabras hirientes, actitudes prepotentes, y fomentando en cambio la comprensión, el diálogo y la colaboración".

Añorando Buenos Aires...
"Quiero recordar especialmente a mis hermanos paraguayos de Buenos Aires, de mi anterior diócesis. Ellos tienen la parroquia de la Virgen de los Milagros de Caacupé", expresó el Papa en referencia a la comunidad de la Villa 21 del barrio porteño de Barracas, que conduce el presbítero Lorenzo de Vedia, y que viajó al Paraguay con un grupo de fieles.+