Jueves 2 de febrero de 2023

Francisco: "Nuestro mundo necesita unidad y reconciliación"

  • 27 de octubre, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El "virus del egoísmo", amenaza la convivencia pacífica entre los pueblos y los hijos e hijas de un mismo país", adviertió el Santo Padre.
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“Nuestro mundo necesita unidad, es una época en la que todos necesitamos unidad, necesitamos reconciliación, comunión y la Iglesia es Casa de comunión”, dijo este jueves 27 de octubre el papa Francisco a los sacerdotes, religiosos y religiosas de Madagascar a los que recibió en el Vaticano. 

La unidad no puede separarse de la comunión ni de la reconciliación. “Hoy, en nuestras sociedades –añadió el Papa-, y lamentablemente a veces también en la Iglesia, asistimos a la búsqueda de “intereses personales” y hay mucho parloteo, la charlatanería está a la orden del día: por favor, no hagan cháchara, hablen siempre bien unos de otros, porque la cháchara es un arma de desunión. Esta actitud, este "virus del egoísmo", amenaza la convivencia pacífica entre los pueblos, como entre los hijos de un mismo país”.

“Ante esta situación, su experiencia personal y comunitaria de consagración a Cristo es la prueba de que la vida puede vivirse de otra manera a la luz del Evangelio, que da la verdadera alegría”.

El pontífice exhortó a los sacerdotes, religiosos y religiosas de este país africano a que se conviertan en "signos de esperanza para Madagascar". Y añadió: “Por tanto, los animo a caminar siempre juntos y a hacer de su presencia aquí, en Roma, una preciosa oportunidad, que les permita enriquecer y renovar su fe siguiendo las huellas de los grandes santos y santas que los han precedido”.

“Los exhorto a formar una gran familia espiritual en la que se respeta, se quiere y se sostiene recíprocamente. Así podrán convertirse en signos de esperanza para sus Iglesias particulares y para Madagascar, que espera mucho de ustedes”.

Por último, el papa Francisco los encomendó a la Virgen: “Que Ella los ayude a custodiar fielmente su identidad de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos en medio de los cambios de estos tiempos e interceda por ustedes, para que puedan estar siempre abiertos y sean generosos con sus hermanos y hermanas, especialmente los que atraviesan por momentos de dificultad". 

“Estén unidos -concluyó Francisco-, todos unidos a los obispos, que son los pastores. Invoco sobre ustedes, sobre la Iglesia de Madagascar y sobre toda su nación la bendición de Dios. ¡Gracias!”.+