Miércoles 7 de diciembre de 2022

El Senado francés rechazó incluir el aborto como derecho en la Constitución

  • 22 de noviembre, 2022
  • París (Francia) (AICA)
La propuesta recibió 172 votos en contra y 139 a favor.
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El Senado francés rechazó la propuesta de ley de Mélanie Vogel, del partido ecologista, “destinada a proteger y garantizar el derecho fundamental a la interrupción voluntaria del embarazo y a la anticoncepción”. La propuesta recibió 172 votos en contra y 139 a favor.

Únicamente el senador Stéphane Ravier se atrevió a denunciar el aborto como tal y no solo la propuesta del proyecto, de tratarlo como un derecho fundamental: “No puede decirse que se trate de un 'derecho amenazado', cuando hay penas de dos años de prisión y multas de 30.000 euros para quienes intenten oponerse al aborto, además de que 223.000 mujeres jóvenes recurrieron a él en 2021”.

El gobierno aprovechó el debate para posicionarse. El ministro de Justicia confirmó el anuncio de Emmanuel Macron: “El Gobierno está a favor de incluir el derecho al aborto en la Constitución”. Afirmó también que “el derecho más elevado es el derecho a disponer del propio cuerpo”, y pidió al Senado “que acepte avanzar con prudencia y sin ideología”.

En cuanto a la ministra de Igualdad, Isabelle Rome, enumeró todas las medidas tomadas en los últimos meses, entre ellas el acceso gratuito a la anticoncepción, la ampliación del plazo legal para abortar y la que será la medida del próximo año: la "píldora del día después" gratuita para todas las mujeres.

No obstante lo anterior, el pronunciamiento en contra del reconocimiento del aborto como un derecho fundamental por parte del Senado francés, se sitúa en contradicción con lo afirmado tanto por el presidente Macron como en el informe Matic, que reclamó este derecho en el Parlamento Europeo el pasado año.

Derecho a la vida y derecho al aborto son incompatibles en cualquier ordenamiento jurídico si se pretende mantener la coherencia. También resultan incompatibles salud y aborto, aunque con frecuencia las políticas promotoras del aborto lo incluyen equivocamente como parte de las medidas relacionadas con la salud reproductiva.

La acumulación de evidencias acerca del incremento en el riesgo de padecer secuelas físicas y psicológicas en las mujeres que abortan, implican de hecho, junto a la pérdida de vidas embrionarias y fetales, un atentado contra la salud de la población.+