Miércoles 7 de diciembre de 2022

"En un mundo que busca guerras, siembren semillas de amistad", pidió el Papa a futbolistas

  • 15 de noviembre, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Con un plantel de figuras internacionales, un homenaje a Diego Maradona y un mensaje del papa Francisco, se disputó ayer en el Olímpico de Roma, el tercer "Partido de la Paz".
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El tercer Partido por la Paz, siempre impulsado por la fundación educativa Scholas Occurrentes: el primero sin la presencia física de Diego Armando Maradona, se disputó este lunes 14 de noviembre en el estado Olímpico de Roma, con el lema “Jugamos por la Paz”.

Cerca de 200 familiares y amigos también estuvieron presentes en la reunión. Al final, antes de partir, el papa Francisco saludó individualmente a los participantes.

“Les agradezco a todos ustedes que vienen de diferentes lugares, y de lugares lejanos, a jugar un partido: un partido, sí, ¡pero es un partido por la paz!, esto es importante”, dijo el pontífice al recibir en el Aula Pablo VI a una representación de los jugadores que jugaron el partido. 

"Se piensa que los mayores gastos del mundo actual son los de la industria armamentística. Porque siempre piensan en hacer guerras para destruir", comenzó el pontífice en su breve saludo, “pero ustedes se han tomado su tiempo para venir a hacer la gratuidad de la paz". Una paz, dijo el Papa, "que sigue así, con gestos como estos: gestos de cercanía, gestos de amistad, gestos de la mano tendida, siempre, no con la piedra en la mano para lanzarla".

"Son pequeños gestos, pero son semillas de paz, capaces de cambiar el mundo", subrayó el Pontífice, agradeciendo este partido -en el que también jugaron futbolistas rusos y ucranianos- que llevó el mensaje "Queremos la paz, en un mundo que siempre busca las guerras y la destrucción".

Homenaje a Maradona
El estadio Olímpico de Roma se prestó para la ceremonia de un partido que enfrentó a un equipo vestido de azul contra otro vestido de blanco. De un lado Ronaldinho, Iván Rakitic, Hristo Stoichkov. Del otro Klose, Di Natale, Ciro Ferrara. Pero antes, la actriz y cantante argentina Lola Ponce inauguró la fiesta con una canción. Le siguió “un tango argentino por la paz” interpretado por los bailarines Pablo Moyano y Roberta Beccarini que bailaron junto a la pelota del encuentro, que lució la sombra del rostro y la estampa escrita del astro argentino fallecido el 25 de noviembre de 2020 a los sesenta años.

Los jugadores salieron a la cancha. En sus remeras llevaron un número de teléfono: por cada llamada a ese número, se le otorga un euro a la fundación Scholas. El olivo, símbolo de la paz bendecido horas antes por el papa Francisco, también apareció en el campo. 

Los capitanes Ronaldinho y Ciro Ferrara recogieron tierra y la volcaron en la maceta, antes de que le tocara el turno a Benjamín Agüero, hijo de Sergio Agüero y Giannina Maradona, nieto de Diego. La transmisión ya había entrevistado a Jana, Dieguito Fernando y Diego Jr., vestido con la camiseta del equipo blanco. Durante el desarrollo del partido lo hizo también con Giannina y Dalma. En la formación previa al pitazo inicial, muchas caras argentinas conocidas: Chori Domínguez, Nicolás Burdisso, Diego Perotti, Franco Zuculini, Leandro Cufré, Daniel Osvaldo.

La voz y la imagen en holograma del papa Francisco fue la continuidad de la ceremonia. En castellano, el Sumo Pontífice habló del fútbol, del juego y mezcló en un sentido mensaje sus vivencias de niño. “Un partido de fútbol por el solo hecho de jugar, gratuitamente, sin precio, el gozo de la gratuidad, saber hacer los pases, aunque sea con una pelota de trapo. A mí me dice mucho la pelota de trapo, a veces cuando no teníamos la número cinco, la usábamos. Lo importante es jugar, no importa quién gana o quién pierde. Jugar no para hacer negocios, jugar recuperando cada día lo amateur, la dimensión gratuita del juego. El juego que vale por sí mismo, el juego no se puede comprar ni vender”. 

El final de la cita en el Olímpico encontró a los cinco hijos de Diego Armando Maradona reunidos en la cancha junto a los jugadores y a un mural con insignias de paz, de Scholas y del astro argentino. Desde el campo vieron un video de cinco minutos que se proyectó en una tribuna del estadio, que reproducía un repaso por la vida de Diego, desde su infancia hasta su gloria en Napoli y en la selección argentina.+