Miércoles 29 de junio de 2022

El Papa pidió acompañar a víctimas de abusos en el camino de curación y de justicia

  • 29 de abril, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Francisco recibió a la Comisión Pontificia para la Protección de Menores e instó a las conferencias episcopales a crear más centros de escucha y a presentar un informe anual sobre estas iniciativas.
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Al recibir en audiencia a la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores, el papa Francisco insistió en recordar que el abuso, en todas sus formas, "es inaceptable" y explicó su decisión de incorporarla al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, pero manteniendo "libertad de pensamiento y de acción".

En su discurso, son diversas las indicaciones de trabajo que sugiere, "necesidades más inmediatas que la Comisión puede ayudar a abordar, especialmente para el bienestar y la pastoral de las personas que han sufrido abusos".

Por esto el pontífice los exhortó a ayudar a las conferencias episcopales a crear centros especiales donde las personas que sufrieron abusos y sus familiares puedan encontrar "acogida y escucha y ser acompañadas en un camino de curación y de justicia", como indica el motu proprio Vos estis lux mundi. "Este compromiso será también una expresión de la naturaleza sinodal de la Iglesia, de comunión, de subsidiariedad", sostuvo.

Tras agradecer a la Comisión, a la que recibió al término de la asamblea plenaria, el Papa subrayó que "los menores y las personas vulnerables están hoy más seguros en la Iglesia", gracias al trabajo realizado y que debe continuarse con esmero para que la misma Iglesia "resulte plenamente fiable" en la promoción de los derechos de los niños en todo el mundo.

"El camino hacia la curación es largo y difícil, requiere una esperanza bien fundada, la esperanza en Aquel que fue a la cruz y más allá de la cruz",  y añadió: "Atravesar los sufrimientos, dejarlos transformar por el amor de Cristo, es el camino a seguir para todos los miembros de la Iglesia que deben asumir la responsabilidad en la prevención de los abusos y trabajar por su curación".

Las personas abusadas se sienten, a veces, como si estuvieran atrapadas en medio entre la vida y la muerte. Esto es importante, se sienten así, atrapadas entre la vida y la muerte. Son realidades que no podemos remover, por muy dolorosas que sean. El testimonio de los sobrevivientes representa una herida abierta en el cuerpo de Cristo que es la Iglesia. Los exhorto a trabajar diligentemente y valientemente para dar a conocer estas heridas, a buscar a quienes las padecen y a reconocer en estas personas el testimonio de nuestro Salvador sufriente.

Dentro del Dicasterio para la Doctrina de la Fe
Recordando la constitución apostólica Praedicate Evangelium, Francisco habló del paso de la Comisión al Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

"La Comisión para la Protección de Menores está establecida en el dicasterio que se ocupa de los abusos sexuales cometidos por miembros del clero. Al mismo tiempo, he distinguido a su dirección y a su personal, y seguirán relacionándose directamente conmigo a través de su presidente delegado", puntualizó.

"Está ahí porque no se podía tener una 'comisión satélite' dando vueltas sin estar vinculada al organigrama. Está ahí, pero con un presidente propio nombrado por el Papa", añadió.

Tal vez alguien pueda pensar que esta colocación podría poner en peligro su libertad de pensamiento y de acción, o quizás restarle importancia a los asuntos de los que se ocupan. Esa no es mi intención y no es mi expectativa. Y los invito a estar atentos para que esto no ocurra.

Por ello, Francisco los instó a proponer "los mejores métodos para que la Iglesia proteja a los menores y a las personas vulnerables y ayude a los sobrevivientes a curarse, teniendo en cuenta que la justicia y la prevención son complementarias".

Un nuevo comienzo, pues, para que "la protección y el cuidado de las personas que sufrieron abusos se convierta en norma en todos los ámbitos de la vida de la Iglesia". La colaboración con otros dicasterios es el camino del enriquecimiento, es dar "aplicación concreta al deber de la Iglesia de proteger" a las personas en su dignidad y vulnerabilidad.

Las semillas que fueron sembradas están empezando a dar buenos frutos. La incidencia de los abusos a menores por parte del clero evidenció una disminución por diversos años en aquellas partes del mundo donde se dispone de datos y recursos fiables.

El Papa pidió un informe anual sobre las iniciativas de la Iglesia para la protección de los menores y de los adultos vulnerables; un informe "fiable" y transparente para hacer un balance del camino emprendido y de las cosas que hay que cambiar.

"Espero que proporcione una información clara sobre nuestros progresos en este empeño. Si no hubiera progresos, los fieles seguirían perdiendo confianza en sus pastores, haciendo cada vez más difícil el anuncio y el testimonio del Evangelio", concluyó.+