Martes 18 de enero de 2022

El Papa inicia un ciclo de catequesis sobre el Bautismo: fundamento de la vida cristiana

  • 11 de abril, 2018
  • Ciudad del Vaticano
"El bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana. Es el primero de los sacramentos, y la puerta que le permite a Cristo establecer su residencia en nuestra persona y a nosotros sumergirnos en su misterio", dijo el papa Francisco durante la audiencia general de hoy, miércoles 11 de abril, inaugurando un nuevo ciclo de catequesis dedicado al Bautismo.
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"El bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana. Es el primero de los sacramentos, y la puerta que le permite a Cristo establecer su residencia en nuestra persona y a nosotros sumergirnos en su misterio", dijo el papa Francisco durante la audiencia general de hoy, miércoles 11 de abril, inaugurando un nuevo ciclo de catequesis dedicado al Bautismo.

"Los cincuenta días del tiempo pascual son propicios para reflexionar sobre la vida cristiana, que, por su misma naturaleza, es la vida que proviene de Cristo mismo", explicó el pontífice y señaló que "somos cristianos en la medida en que permitimos que Jesucristo viva en nosotros". El Santo Padre indicó que para revivir esta conciencia lo mejor es "comenzar desde el principio, desde el sacramento que encendió la vida cristiana en nosotros".

El verbo griego "bautizar" significa "sumergir", explicó el Papa y añadió: "El baño con agua es un ritual común a varias creencias para expresar la transición de una condición a otra, un signo de purificación para un nuevo comienzo. Pero para nosotros, los cristianos, es el alma que se sumerge en Cristo para el perdón del pecado y brillar con la luz divina. En virtud del Espíritu Santo, el bautismo nos sumerge en la muerte y resurrección del Señor, para dar a luz al hombre nuevo, recreado en Jesús. El bautismo es un renacimiento".

"Recibido solo una vez, el lavado bautismal ilumina toda nuestra vida, guiando nuestros pasos hacia la Jerusalén del Cielo. Hay un antes y un después del bautismo", aseguró y dio, una vez más, una tarea importante para todos los cristianos: recordar la fecha del propio bautismo.

"Al sumergirnos en Cristo, el Bautismo también nos hace miembros de su Cuerpo, que es la Iglesia, y partícipes de su misión en el mundo", indicó el Papa a continuación, los bautizados no estamos aislados: somos miembros del Cuerpo de Cristo, señaló.

Francisco recordó las últimas palabras del Señor resucitado a los apóstoles: "Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. A través del agua bautismal, aquellos que creen en Cristo están inmersos en la vida misma de la Trinidad".

Al respecto explicó el Santo Padre que no se trata de cualquier agua del Bautismo, sino agua invocada por el Espíritu que "da vida". Por lo tanto, al bautismo también se lo llama "regeneración": creemos que Dios nos salvó "por su misericordia, con una agua que regenera y renueva en el Espíritu".

"El bautismo permite a Cristo vivir en nosotros y a nosotros vivir unidos a él, para colaborar en la Iglesia, cada uno según su condición, a la transformación del mundo. Recibido solo una vez, el agua bautismal ilumina toda nuestra vida, guiando nuestros pasos hacia la Jerusalén del Cielo. Hay un antes y un después del bautismo".

El Sacramento supone un camino de fe que llamamos catecumenado, evidente cuando es un adulto el que pide el Bautismo. Pero también los niños, desde la antigüedad, son bautizados en la fe de los padres". En este punto Francisco dijo que algunos padres piensan ¿para qué bautizar a un niño que no comprende?, esperemos a que crezca, que entienda y que él mismo pida el Bautismo, pero el Papa señaló que "esto significa que no tiene fe en el Espíritu Santo, porque cuando bautizamos a un niño en ese niño entra el Espíritu Santo, y el Espíritu Santo hará crecer en ese niño como hijo de Dios las virtudes cristianas que luego florecen. Siempre debemos dar esta oportunidad a todos, a todos los niños, de tener el Espíritu Santo dentro de ellos que los guiará a lo largo de sus vidas. ¡No te olvides de bautizar a los niños!", exhortó el pontífice.

El Papa también dijo que "ninguno merece el Bautismo, que es siempre don gratuito para todos, adultos y recién nacidos. Pero como sucede con una semilla llena de vida, este don echa raíces y da fruto en un terreno alimentado por la fe".

En este sentido, "las promesas bautismales que cada año renovamos en la Vigilia Pascual deben ser reavivadas cada día para que el Bautismo ?cristifique? en quien lo ha recibido, haciéndolo de verdad otro Cristo".+