Viernes 12 de julio de 2024

El Papa denuncia que hay nuevos pobres creados por la 'política de las armas'

  • 13 de junio, 2024
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
En un mensaje para la VII Jornada Mundial de los Pobres, cuestiona una cultura que antepone "la riqueza" y sacrifica la dignidad de las personas.
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El Papa Francisco denunció hoy las consecuencias de una "política de las armas", que alimenta guerras y provoca nueva pobreza en todo el mundo.

"La violencia causada por las guerras muestra claramente hasta qué punto la arrogancia impulsa a quienes se consideran poderosos a los ojos de los hombres, mientras que a los ojos de Dios son miserables. ¡Cuántos nuevos pobres produce esta mala política armamentística, cuántas víctimas inocentes!", escribe en el mensaje con motivo de la VII Jornada Mundial de los Pobres (17 de noviembre), difundido esta mañana.

El texto, publicado por el Vaticano, evoca el "ruido de las armas, el grito de tantos inocentes heridos y el silencio de innumerables víctimas de la guerra".

"Dirijamos a Dios nuestra invocación de paz. Somos pobres en cuanto a la paz y, para acogerla como un don precioso, extendemos la mano, al mismo tiempo que nos esforzamos por incorporarla en nuestra vida cotidiana", apela Francisco.

El mensaje vincula la celebración al año dedicado a la oración, con vistas al Jubileo de 2025, con el tema 'La oración de los pobres sube a Dios', del libro bíblico de Ben-Sirah.

"Los pobres todavía tienen mucho que enseñar, porque en una cultura que antepone la riqueza y que muchas veces sacrifica la dignidad de las personas en aras de los bienes materiales, reman contra la corriente, dejando claro que lo esencial de la vida es otra cosa", señala.

El Papa, que invita a redescubrir el libro de Ben-Sirá, un texto del Antiguo Testamento, destaca que el autor "descubre una de las realidades fundamentales de la revelación, es decir, el hecho de que los pobres tienen un lugar privilegiado en el corazón de Dios".

"Como Padre, se preocupa por quienes más lo necesitan: los pobres, los marginados, los que sufren, los olvidados. Nadie está excluido de su corazón, ya que, ante Él, todos somos pobres y necesitados", indica.

Francisco se dirige a los pobres de las ciudades y de las comunidades católicas, para expresarles la "certeza" de la presencia de Dios.

"El silencio de Dios no significa distracción de nuestro sufrimiento; al contrario, contiene una Palabra que pide ser acogida con confianza, abandonándonos a Él y a su voluntad", apela.

"La mentalidad mundana nos pide ser alguien, hacernos famosos sin importar nada ni nadie, rompiendo las reglas sociales para alcanzar la riqueza. ¡Qué triste ilusión! La felicidad no se puede adquirir pisoteando los derechos y la dignidad de los demás", agrega.

El Santo Padre desafía a todos los católicos a asumir "la oración de los pobres y orar con ellos", con "corazón humilde". "La humildad genera la confianza de que Dios nunca nos abandonará y no nos dejará sin respuesta", afirma.

Francisco destaca, asismismo, que la Jornada Mundial de los Pobres -celebración instaurada durante su pontificado y que tiene lugar el penúltimo domingo del año litúrgico- debe ser "una oportunidad pastoral".

"No debe subestimarse, porque desafía a cada creyente a escuchar las oraciones de los pobres, tomando conciencia de su presencia y de sus necesidades", añade.

El Obispo de Roma pide que se promuevan "iniciativas que ayuden concretamente a los pobres", elogiando a todas las personas que se ponen a disposición para "escuchar y apoyar" a los más necesitados.

Francisco evoca el testimonio de la madre santa Teresa de Calcuta, "mujer que dio su vida por los pobres", y, en la ciudad de Roma, de san Benito José Labre (1748-1783), recordado como "el vagabundo de Dios", cuyo cuerpo es venerado en la iglesia parroquial de Santa Maria ai Monti.

El mensaje está firmado, simbólicamente, en este 13 de junio, fiesta litúrgica de San Antonio, "patrono de los pobres".

" Texto completo del mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres

Jornada Mundial de los Pobres
La celebración de la próxima Jornada Mundial de los Pobres se realizará el 17 de noviembre de este año; el Papa presidirá la celebración eucarística en la basílica de San Pedro, en el Vaticano.

Después de la misa, como es costumbre, el Santo Padre almuerza con algunas personas carenciadas en el Auditorio Pablo VI del Vaticano, organizado por el Dicasterio para la Caridad; el Dicasterio para la Evangelización, en esa ocasión, "satisfará las necesidades de los más necesitados, con diversas iniciativas caritativas".

Durante la semana previa a la Jornada, hace un llamamiento la Santa Sede a "todas las comunidades parroquiales y diocesanas a centrar sus actividades pastorales en las necesidades de los pobres de sus barrios, a través de signos concretos".+