Lunes 18 de octubre de 2021

El Papa al congreso de Scholas en Jerusalén: "Hacer realidad la cultura del encuentro"

  • 5 de julio, 2017
  • Jerusalén (Tierra Santa)
El papa Francisco llamó a hacer realidad la cultura del encuentro, en un videomensaje a jóvenes judíos, cristianos y musulmanes que participaron en la Universidad Hebrea de Jerusalén de un congreso organizado por la fundación pontificia Scholas Occurrentes y el Instituto Truman. "Un sueño cuando es compartido se convierte en la utopía de un pueblo, en la posibilidad de crear una nueva manera de vivir. Nuestra utopía, la de todos los que de algún modo formamos Scholas es crear con esta educación una cultura del encuentro", subrayó.
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El papa Francisco llamó a hacer realidad la cultura del encuentro, en un videomensaje a jóvenes judíos, cristianos y musulmanes que participaron en la Universidad Hebrea de Jerusalén de un congreso organizado por la fundación pontificia Scholas Occurrentes y el Instituto Truman.

"En este momento jóvenes y adultos de Israel, de Palestina y de otras partes del mundo, de diferentes nacionalidades, credos y realidades, todos respiramos el mismo aire, todos pisamos la misma tierra, nuestra casa común", subrayó.

"Quiero celebrar estos días vividos allí en Jerusalén, porque ustedes mismos, desde sus diferencias, lograron unidad. No se los enseñó nadie. Lo vivieron. Ustedes se animaron a mirarse a los ojos, se animaron a desnudar la mirada y esto es imprescindible para que se produzca un encuentro. En la desnudez de la mirada no hay respuestas, hay apertura", agregó.

Francisco cerró hoy con el videomensaje el congreso "Entre la Universidad y la Escuela, construyendo la paz a través de la cultura del encuentro" que reunió durante tres días en Jerusalén a jóvenes de Israel y Palestina, y a estudiantes que ya hicieron la experiencia Scholas y viajaron desde España, México, Argentina, Kenia, Burundi, Congo y Brasil.

"Este encuentro nos ha enseñado que nuestra obligación es escuchar a los chicos y generar un contexto de esperanza para que esos sueños crezcan y se compartan. Un sueño cuando es compartido se convierte en la utopía de un pueblo, en la posibilidad de crear una nueva manera de vivir. Nuestra utopía, la de todos los que de algún modo formamos Scholas es crear con esta educación una cultura del encuentro", sostuvo.

"En las personas podemos unirnos valorando la diversidad de culturas para alcanzar, no la uniformidad, no, sino la armonía, y ¡cuánto necesita este mundo tan atomizado! Este mundo que le teme al diferente, que a partir de ese temor a veces construye muros que terminan haciendo realidad la peor pesadilla que es vivir como enemigos", advirtió, y exclamó: ¡Cuánto necesita este mundo salir a encontrarse!"

Texto del mensaje
En este momento jóvenes y adultos de Israel, de Palestina y de otras partes del mundo, de diferentes nacionalidades, credos y realidades, todos respiramos el mismo aire, todos pisamos la misma tierra, nuestra casa común. Las historias son muchas, cada uno tiene la suya. Hay tantas historias como personas, pero la vida es una. Por eso quiero celebrar estos días vividos allí en Jerusalén, porque ustedes mismos, desde sus diferencias, lograron unidad. No se los enseñó nadie. Lo vivieron. Ustedes se animaron a mirarse a los ojos, se animaron a desnudar la mirada y esto es imprescindible para que se produzca un encuentro. En la desnudez de la mirada no hay respuestas, hay apertura. Apertura a todo lo otro que no soy yo. En la desnudez de la mirada nos volvemos permeables a la vida. La vida no nos pasa de largo. Nos atraviesa y nos conmueve y esa es la pasión. Una vez abiertos a la vida y a los otros, al que tengo al lado, se produce el encuentro y en ese encuentro se da un sentido. Todos tenemos sentido. Todos tenemos un sentido en la vida. Ninguno de nosotros es un no. Todos somos sí, por eso cuando encontramos el sentido es como si se nos ensanchara el alma. Y necesitamos ponerle palabras a este sentido. Darle una forma que lo contenga. Expresar de algún modo eso que nos pasó. Y esa es la creación.

Además, cuando nos damos cuenta que la vida tiene sentido y que ese sentido nos desborda necesitamos celebrarlo. Necesitamos la fiesta, como expresión humana de la celebración del sentido. Entonces encontramos el sentimiento más profundo que se puede tener. Un sentimiento que existe en nosotros por y a pesar de todo, por todo y a pesar de todo. Este sentimiento es la gratitud. Scholas intuye que de esto se trata educar. La educación que nos abre a lo desconocido, que nos lleva a ese lugar en el que todavía no se separaron las aguas. Libre de prejuicios. Es decir libre de juicios previos que nos bloquean, para desde allí soñar y buscar nuevos caminos. De ahí que nosotros los adultos no podemos quitarle a nuestros niños y jóvenes la capacidad de soñar, ni de jugar, que en cierta manera es un soñar despiertos. Si no dejamos que el niño juegue es porque nosotros no sabemos jugar y si nosotros no sabemos jugar no entendemos ni la gratitud, ni la gratuidad, ni la creatividad.

Este encuentro nos ha enseñado que nuestra obligación es escuchar a los chicos y generar un contexto de esperanza para que esos sueños crezcan y se compartan. Un sueño cuando es compartido se convierte en la utopía de un pueblo, en la posibilidad de crear una nueva manera de vivir. Nuestra utopía, la de todos los que de algún modo formamos Scholas es crear con esta educación una cultura del encuentro. En las personas podemos unirnos valorando la diversidad de culturas para alcanzar, no la uniformidad, no, sino la armonía, y ¡cuánto necesita este mundo tan atomizado! Este mundo que le teme al diferente, que a partir de ese temor a veces construye muros que terminan haciendo realidad la peor pesadilla que es vivir como enemigos. ¡Cuánto necesita este mundo salir a encontrarse!

Por eso quiero agradecerles hoy, a los adultos, a los académicos de la Universidad hebrea y de tantas universidades de todo el mundo que están allí presentes por no encerrarse y por poner sus valiosos conocimientos al servicio de la escucha. Y a los jóvenes de Israel y Palestina y a los invitados de otros países del mundo gracias por animarse a soñar, a buscar el sentido, a crear, a agradecer, a festejar, a poner la mente, las manos y el corazón para hacer realidad la cultura del encuentro. Muchas gracias.



Plantan olivo por la paz
La ceremonia de clausura continuó en el auditorio exterior donde tuvo lugar la entrega de diplomas y la plantación del olivo de la paz como símbolo de la semilla que se sembró mediante el encuentro y el diálogo de esta semana.

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El olivo fue plantado por los presidentes de Scholas, José María del Corral y Enrique Palmeyro; Naama Shpeter, directora ejecutiva del Instituto Truman; Mauricio Dimant, coordinador del Instituto Truman para la unidad de Latino América; Eduardo Elsztain, presidente de IRSA; María José Hidalgo, directora general de AirEuropa; Carina Rossa, coordinadora del programa Cátedras Scholas; el presbítero Guillermo Marcó, presidente del Instituto de Diálogo Interreligioso y el rabino Daniel Goldman, copresidente del Instituto de Diálogo Interreligioso.

Sobre el final y como se acostumbra en todos los cierres del programa Scholas Ciudadanía, los 75 jóvenes participantes del programa hicieron el "Baile por la Paz".+