Jueves 19 de mayo de 2022

El cardenal Turkson cerró el congreso de libertad religiosa del Calir

  • 8 de septiembre, 2014
  • Córdoba
El 5 de septiembre terminó en el Teatro Real de la ciudad de Córdoba el Congreso Internacional "La libertad religiosa en el siglo XXI. Religión, Estado y Sociedad", organizado por el Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (Calir), que permitió brindar un panorama del estado actual de esta temática en el mundo. Participaron expertos nacionales e internaciones, y la clausura estuvo a cargo del presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, cardenal Peter Turkson, quien advirtió que "no son los estados, ni las instituciones, ni los poderosos los que le otorgan al hombre el derecho a vivir, a practicar o a ejercer una religión". "El derecho a la libertad religiosa surge de la propia dignidad de cada persona, y es uno de los principales derechos humanos, como el derecho a vivir y a trabajar, y debe ser respetado y promovido por los estados", subrayó.
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El 5 de septiembre terminó en el Teatro Real de la ciudad de Córdoba el Congreso Internacional "La libertad religiosa en el siglo XXI. Religión, Estado y Sociedad", organizado por el Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (Calir), que permitió brindar un panorama del estado actual de esta temática en el mundo.

El congreso de tres días sesionó en los claustros de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba y contó con la participación de expertos nacionales como los ex secretarios de culto Juan Carlos Palmero y Norberto Padilla y el académico Jorge Vanossi, de la Universidad de Buenos Aires, pero también de otras personalidades provenientes de numerosos países como la costarricense Elisabeth Odio Benito, ex relatora de las Naciones Unidas, el español Javier Martínez Torrón, de la Universidad Complutense de Madrid, y el norteamericano Cole Durham, presidente del International Consortium for Law and Religion Studies.

La clausura estuvo a cargo del cardenal Peter Turkson, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, de la Santa Sede, quien ofreció una conferencia de prensa durante la cual contestó preguntas del periodismo local.

En sus respuestas, el purpurado vaticano consideró que la cuestión básica ante los problemas que presenta la realidad social en materia de libertad religiosa es el respeto por la dignidad de la persona y que sus derechos son una expresión de esa misma dignidad.

"No son los estados, ni las instituciones, ni los poderosos los que le otorgan al hombre el derecho a vivir, a practicar o a ejercer una religión", señaló y sostuvo: "El derecho a la libertad religiosa surge de la propia dignidad de cada persona, y es uno de los principales derechos humanos, como el derecho a vivir y a trabajar, y debe ser respetado y promovido por los estados".

El cardenal Turkson agregó que una de las contribuciones de la Iglesia a la libertad religiosa es precisamente el valor que ha otorgado al respeto de ese derecho.

"La dignitas romana -explicó- se basaba en el prestigio del triunfo (que podía ser deportivo, militar o político), en cambio el cristianismo establece la dignidad de la persona en tanto imagen de Dios; se trata por lo tanto de una dignidad que no proviene del Estado y que está más allá de las diferencias religiosas".

En su discurso de cierre, el cardenal Turkson hizo una exposición de los principales temas que sobre la libertad religiosa forman parte del magisterio de la Iglesia, partiendo de la declaración conciliar "Dignitas humanae", cuyo título en latín refiere precisamente a ese fundamento. Esta idea de una dignidad que confiere un valor único a la persona como un signo de la huella divina -citó el cardenal-, está presente en Jacques Maritain, y al escucharlo, algunos participantes locales del congreso no dejaron de recordar que en 1934 el filósofo neotomista realizó una visita a Córdoba durante su estadía en el país, que dejaría perdurables frutos en el pensamiento y en la cultura de los fieles católicos del país.+