Lunes 6 de diciembre de 2021

El Card. Juan José Omella, nuevo presidente del episcopado español

  • 3 de marzo, 2020
  • Madrid (España) (AICA)
El arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, fue elegido este martes, por los obispos españoles reunidos en Madrid en Asamblea Plenaria, nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) para los próximos cuatro años. Con esta elección, un arzobispo de Barcelona accede por primera vez a la presidencia del episcopado español.
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El arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, fue elegido este martes, por los obispos españoles reunidos en Madrid en Asamblea Plenaria, nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) para los próximos cuatro años. Con esta elección, un arzobispo de Barcelona accede por primera vez a la presidencia del episcopado español.



La elección, según informó la CEE, se efectuó en segunda votación. Se han emitido 87 votos y el resultado fue el siguiente: el cardenal Omella, 55 votos; Sanz Montes, arzobispo de Oviedo, 29 votos; y el cardenal Carlos Osoro, Ginés García Beltrán (Getafe) y Mario Iceta (Bilbao) con un voto.



Nacido en Cretas (Teruel) en 1946. El papa Francisco lo nombró miembro de la Congregación para los Obispos en 2014, arzobispo de Barcelona en 2015 y cardenal en 2017.



En la Conferencia Episcopal era miembro del Comité Ejecutivo desde las últimas elecciones, hace tres años. Allí fue presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, en cuyo mandato se gestó la instrucción pastoral Iglesia, servidora de los pobres. También fue el obispo responsable de Manos Unidas.



El cardenal Osoro, vicepresidente

Una hora después de la elección de Omella, se dio a conocer el nombre de quien será su vicepresidente: el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro. Accede así a un cargo que ya ocupó entre 2014 y 2017.



El purpurado felicitó en Twitter al cardenal Omella por este nuevo encargo y le mostró, además, su apoyo: «Felicidades al nuevo presidente y arzobispo de Barcelona, mi apreciado cardenal Omella. Cuenta con mi apoyo como vicepresidente y mi oración». También tuvo palabras para el presidente saliente, el cardenal Blázquez, al que agradeció «su gran trabajo» al frente de la Conferencia Episcopal.



Diálogo y colaboración

Después de ser elegido, el cardenal Omella se presentó ante los periodistas congregados en la sede del episcopado español. Sus primeras palabras fueron de agradecimiento a los obispos por la confianza que ponen en él.



“Entro en ese camino con temor y temblor -dijo-, porque nunca he sido presidente de la Conferencia Episcopal, pero gracias a Dios, fijándome en los que me han precedido”.



El nuevo presidente de la CEE recordó a la prensa que “estamos para colaborar con todas las instituciones y también, evidentemente, con las instituciones del Estado porque estamos al servicio del bien común, el bien de todos. Y creo que en un buen diálogo podemos colaborar todos. Porque todos nos necesitamos. Ellos nos necesitan. A las instituciones y a las asociaciones públicas y privadas. Se necesita. Nosotros estamos siempre dispuestos a colaborar con todos.



Reconciliación y convivencia

Respecto a la Ley de memoria histórica por la que también fue preguntado haciendo alusión a su paso por Barbastro (recordando a los mártires de la localidad), el cardenal Omella respondió que «nada de todo lo que se haga sea para reabrir heridas, y eso tenemos que pensarlo muy mucho». En ese contexto destacó que «la convivencia siempre es posible en momentos difíciles. Tenemos que avanzar por allí, por caminos de no confrontación, de unirnos todos en el amor. Todos tenemos heridas y todos tenemos que pedir perdón, para avanzar en un camino de reconciliación y de convivencia».



En temas delicados, como el del independentismo por el que también fue preguntado, respondió que su deseo es el de “buscar siempre los caminos de crear puentes, crear convivencia, crear fraternidad. Cuando hay voluntad de caminar juntos podemos conseguirlos, y cuando queremos enfrentarnos eso al final siempre produce heridas y mucho dolor. Y eso no lo quisiera para nuestro pueblo español y para nuestra Iglesia católica”. +