Lunes 18 de octubre de 2021

A un año de su partida, Goya recordó al padre Julián Zini

  • 19 de agosto, 2021
  • Goya (Corrientes) (AICA)
La diócesis de Goya recordó el 16 de agosto al padre Julián Zini, a un año de su partida a la Casa del Padre. La misa estuvo presidida por el obispo emérito, monseñor Ricardo Faifer.
Doná a AICA.org

Con una misa presidida por el obispo emérito, monseñor Ricardo Faifer, y concelebrada por el obispo diocesano, monseñor Adolfo Ramón Canecín, el vicario general, presbítero Juan Carlos López, y varios sacerdotes, la comunidad de Goya recordó el 16 de agosto al padre Julián Zini, al cumplirse un año de su fallecimiento.

La Eucaristía fue celebrada en la parroquia Nuestra Señora de Las Mercedes, y se realizó respetando los protocolos de salud vigentes a la fecha. La comunidad pudo participar virtualmente a través de la página de Facebook de la parroquia.

Monseñor Faifer inició su homilía recordando el fundamento de nuestra fe, la resurrección de Cristo. "Él está vivo, en medio nuestro y, que maravilla sentir que nos congrega por medio de la fe. Él está y de una manera extraordinaria, con su presencia en la Eucaristía”.

"Nos encontraremos con Cristo, el Señor, con la Virgen María, con San José y con todos nuestros santos patronos. También con el padre Julián Zini y nuestros seres queridos, esto lo sabemos por nuestra fe en la Comunión de los Santos”, afirmó.

Más adelante, el prelado pidió que el Señor “aumente cada día nuestra esperanza y nuestro consuelo, que se derrame en nuestro corazón dolorido por su partida y por tantos que han fallecido en esta situación de pandemia”.

Monseñor Faifer centró su homilía en en el texto de Jeremías, que fue “guía en la vida y ministerio sacerdotal” del padre Zini, porque la Palabra del Señor "se hizo realidad en el padre Julián y seguramente en cada uno de nosotros”.

Además, remarcó “el amor del Señor y la ternura” porque "Dios nos elige, porque nos ama desde antes del nacimiento, desde la eternidad nos amó, nos elige, y a cada uno nos da nuestra propia vocación”. Al padre Julián le dio “esta vocación tan hermosa de ser servidor del Pueblo de Dios”, destacó.

“Yo pongo mi palabra en tu boca”, fue el lema elegido por el padre Julián Zini para su ordenación sacerdotal. Al respecto, el obispo reflexionó: "Qué bueno es cuando en la palabra de los ministros, resuena siempre la Palabra del Señor y no nuestros pareceres u opiniones, que son palabras humanas. La Palabra de Dios debe ´copar´ nuestras  personas para transmitir a los hermanos”, porque “somos instrumentos del Señor”.

Recordó también el pasaje de Jeremías que dice “te establezco para arrancar y plantar” recordando que el deseo del padre Zini fue “estar en la tierra, para plantar plantas que florezcan, en su tumba como humilde signo de esperanza y de alegría”.

En referencia al sacerdote correntino, añadió: "Si hay algo que caracterizó a este hermano sacerdote ha sido su alegría hecha música, canción y poesía”, por eso el Señor le dio "el don de la Palabra” y el pueblo se sentía “impactado, captado, como imantado cuando él hablaba, y se perdía el sentido del reloj”, recordó.

Y resaltando la figura de sacerdote, cura y cantor, consideró que “la verdad y la contundencia de la Palabra viva de Dios, cuando va unida a la belleza de la poesía, de la palabra bella, se hace más luminosa y llega más directamente al corazón, porque, la poesía, es la vía de acceso y el camino más verdadero para llegar al 'meollo' de la realidad, y si a esto unimos al don de la fe, vamos a la raíz fundamental de todas las cosas y de cada uno de nosotros”.

Finalmente, animó a los sacerdotes a “darnos cuenta que el Señor ha tenido confianza en nosotros, nos confió el don de la fe, de la palabra de Dios y nos confió su Pueblo, los sacramentos somos los administradores”.

El padre Zini, afirmó el prelado, fue llamado por el Señor para que “siembre su palabra sin mezquindad" y lo ha hecho "en los variados terrenos de la cultura del NEA, con su palabra enraizada en la tierra, con tantos valores humanos y cristianos, nos ha ayudado a descubrirlos e inculturarlos en estas realidades que vivimos, que tienen tantos dones regalados por el Señor”.

“La esperanza y la alegría son el mensaje que nos dejó el padre Julian Zini” afirmó, al tiempo que recordó la letra de una de sus canciones “Presencia y Memoria”, señalando “qué lindos los pueblos que tienen memoria, seguro que tienen esperanza también”.

"Hoy tenemos una cierta nostalgia, pero, también estamos serenos y esperanzados: nos encontraremos con él. Damos gracias los dones del Señor manifestado en él, en la patena de la gratitud ponemos toda su vida y nuestra vida unida a la Eucaristía que celebramos”, concluyó.+