Ante la violencia desatada en ese país, los religiosos latinoamericanos manifestaron su solidaridad y oración, por las familias, los desaparecidos, asegurando que "el amor es más fuerte que el odio".
Se trata del templo de Santa María en Katchuan Irruan. A pesar de la rápida intervención de los bomberos, los daños fueron cuantiosos. Los obispos piden declarar el estado de emergencia nacional.
Los obispos piden aumentar "las medidas de seguridad personal y comunitaria" tras la violencia provocada por la muerte del cartel Jalisco Nueva Generación, alias "el Mencho".
Fueron asaltados un convento, un hospital católico y dos iglesias protestantes en el centro-norte del país y al menos 170 personas murieron en un ataque de yihadistas en la aldea de Woro.