El obispo de San Francisco señala que el cumplimiento de la ley, lejos de ser una carga, es una propuesta que transforma el corazón y conduce a la verdadera libertad.
"La fe cristiana, vivida con esperanza y amor, da sabor a la vida y es un testimonio que no pierde su fuerza con el tiempo", sostuvo el obispo de San Francisco sobre la participación de niños en misa.
Aspirantes, acólitos y diáconos de la diócesis de San Francisco, junto a sus familias, llevaron mensajes de esperanza a la comunidad de El Tío en un encuentro marcado por la fraternidad.
El obispo de San Francisco destacó que Jesús sigue llamando a los creyentes a abrir sus corazones, abandonar seguridades y llevar la luz de Dios a los espacios cotidianos y difíciles.