Sábado 19 de septiembre de 2020

Vida Consagrada: El amor llama a servir sin condiciones

  • 8 de septiembre, 2020
  • Buenos Aires (AICA)
Gloria Batalla, consagrada, consideró que es una ocasión para promover el conocimiento y la estima por estos "testigos del Evangelio entre la gente" e invitó a acompañarlos, sobre todo con la oración.

Gloria Batalla, de las Auxiliares Parroquiales de Santa María, recordó que hoy, 8 de septiembre, la Iglesia celebra la fiesta de la Natividad de María Santísima y el Día de la Vida Consagrada en la Argentina y que el lema elegido para este año es “La Vida Consagrada con María, esperanza de un mundo sufriente”.

“Es un día para dar gracias a Dios por las órdenes e institutos religiosos dedicados a la contemplación, los que se dedican a obras de apostolado directo; las sociedades de vida apostólica, los institutos seculares, edl orden de las vírgenes, nuevas formas de vida consagrada y otros grupos de consagrados, y a todos los que, en el secreto de su corazón, se entregan a Dios con una especial consagración”, subrayó.

"Los consagrados son testimonio vivo de que el encuentro con Dios es posible en toda cultura, lugar y época, que su amor y entrega llega a todos los rincones de la tierra y del corazón humano, a las periferias geográficas y existenciales”, agregó.

La consagrada, y también docente y periodista con larga trayectoria en los medios de comunicación, consideró que esta jornada es una ocasión para promover el conocimiento y la estima por estos “testigos del Evangelio entre la gente” e invitó a acompañarlos en cada diócesis, especialmente con la oración.

Una tarea gigantesca en la pandemia
Apelando a palabras del papa Francisco, destacó la tarea “sin descanso y gigantesca” de los consagrados en las circunstancias inesperadas de la pandemia del coronavirus. “Primero, recuperando la vida comunitaria, con oración más intensa, diálogos, acompañamiento, recuperando espacios de oración en comunidad, y en comunión con el mundo y entre otras comunidades. Acompañándose entre congregaciones. Trabajando mucho en casa también, por falta de personal. También buscando herramientas para cuidar y entretener a los consagrados mayores, y cuidándolos”, detalló.

Asimismo, advirtió que “la crisis económica también golpea a los consagrados y sus obras, ya que en muchas de ellas hay empleados y familias con sueldos que hay que responder, el voto de pobreza y la confianza en la providencia se viven con intensidad y mucha fe para poder seguir siendo, a pesar de todo, solidarios con los más vulnerables”.

“Las congregaciones religiosas a cargo de hospitales o servicios de salud, pusieron todo, incluso sus vidas al servicio de los enfermos. Algunas congregaciones pusieron sus casas de retiro y capillas, escuelas y gimnasios a disposición de los enfermos. Recibiendo también en las casas religiosas a ancianos o niños que no cuentan con las condiciones en sus casas o en hogares o refugios. Dando mensajes de esperanza por las vías virtuales. Confeccionando tapabocas para donar (sobre todo, las de vida contemplativa). Reemplazando en el trabajo y las obras, donde los empleados no pueden acudir o tienen el personal mínimo, en hogares, refugios de mujeres golpeadas, discapacitados, etc.  Las religiosas ofrecen sus casas para mujeres que tienen que protegerse por violencia de género. Dando refugio a los que están en situación de trata o prostitución, a quienes siguen acompañando y se les da refugio. Ayudando para que las personas de menores recursos realicen la preinscripción para recibir el Ingreso Familiar de Emergencia. Dando asistencia alimentaria: viandas, bolsones, artículos de higiene”, destacó.

“Muchas veces se exponen, como tantos laicos voluntarios, al repartir alimentos y abrigo, asistiendo a los migrantes y gente que vive en la calle. Ofreciendo asistencia sicológica y espiritual, y el ministerio de la escucha”, agregó.

Tras valorar el programa “Seamos Uno”, ideado por los religiosos jesuitas, juntamente con la AMIA, Banco de alimentos, Cáritas Argentina, el grupo IDEA y las iglesias evangélicas. Para completar un millón de  cajas de alimentos para los sectores más vulnerables del Área Metropolitana de Buenos Aires, señaló que tanto la Conferencia Argentina de Religiosos como la Conferencia Latinoamericana de Religiosos brindan recursos inumerables para las acciones solidarias, para la animación y formación ebn línea.

También destacó que la crisis sanitaria abrió a los consagrados las puertas del mundo virtual, logró hacer que “se le perdiera el miedo a las redes sociales y plataformas digitales y que se zambullera de lleno con total creatividad”.

Batalla indicó que otro frente esencial en la lucha contra la pandemia es “la oración constante” y señaló que “gran cantidad de consagrados (adultos mayores y jóvenes) fueron afectados por el coronavirus, muchos consagrados ancianos fallecieron y también muchos jóvenes que pusieron en riesgo su vida por ayudar a los más vulnerables”.+