Martes 26 de octubre de 2021

Último adiós a monseñor Sigampa en la catedral de La Rioja

  • 2 de abril, 2021
  • La Rioja (AICA)
El obispo riojano Dante Braida presidió la misa de exequias en la catedral local, donde invitó a "agradecer profundamente la vida y ministerio" de su antecesor y arzobispo emérito de Resistencia.
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El obispo de La Rioja, monseñor Dante Gustavo Braida, presidió este Jueves Santo la misa de exequias de su antecesor y arzobispo emérito de Resistencia, monseñor Fabriciano Sigampa, en la catedral y santuario San Nicolás de Bari.

“Con dolor y, a la vez, con esperanza, en el corazón de esta Semana Santa estamos participando de la partida de nuestro querido monseñor Fabriciano Sigampa. Ayer mientras nos preparábamos para iniciar la Misa Crismal nos sorprendió su partida. Falleció allí en la sacristía de esta catedral, a los pies de San Nicolás, a quien tanta devoción le tenía”, reveló.

El prelado riojano destacó que monseñor Sigampa “fue llamado a recorrer este camino como cristiano y como ministro servidor del Pueblo de Dios” y detalló algunos de sus pasos vocacionales en la diócesis y su ordenación sacerdotal por imposición de manos del beato Enrique Angelelli. 

Tras explicar el sentido de su lema episcopal “Alégrense en el Señor”, el obispo riojano señaló que monseñor Sigampa “trabajó de modo particular para que la vocación laical sea más reconocida y vivida plenamente por los cristianos buscando ordenar las cosas del mundo según el Evangelio. También tratando de estar cerca de los dirigentes animándolos a cumplir con diligencia su misión propia al servicio del bien común”.

Monseñor Braida relató después su experiencia particular en el vínculo con monseñor Sigampa, quien siendo obispo de Reconquista lo acompañó en su discernimiento vocacional y lo presentó en el Seminario.

“Hoy nuestro buen Dios quiso que esté a su lado en los últimos instantes de su vida y tenga que despedirlo, junto a ustedes, en su Pascua, en el paso de este mundo al Padre eterno”, expresó.

“Finalmente quiero agradecer a la familia de monseñor Fabriciano por haber ofrecido uno de sus miembros para un servicio tan especial en la Iglesia y en la sociedad. Gracias a sus hermanos, a sus sobrinos, especialmente a su madre, con quien ya se habrá reencontrado en el cielo. Quiero agradecer también a quienes han colaborado con su ministerio sacerdotal y episcopal. Y agradecer a quienes últimamente lo han cuidado y acompañado”.

Monseñor Braida invitó a “agradecer profundamente la vida y ministerio de monseñor Fabriciano y, al mismo tiempo” a “seguir caminando juntos para que el Reino de Dios brille cada vez más entre nosotros y se manifieste en vidas entregadas en el amor a Dios y a los hermanos, particularmente a los más pequeños”.

“Sabemos también del amor y cariño de nuestro obispo por la Virgen María. Para la celebración de los 75 años de la aureolización de la Imagen de San Nicolás fue él quien tuvo la iniciativa de traer la imagen de la Virgen del Valle desde Catamarca a La Rioja. Un acontecimiento que quedó grabado en el corazón y la historia del pueblo riojano. A ella le encomendamos la vida y ministerio de monseñor Sigampa para que, junto con San Nicolás y los beatos mártires Carlos, Gabriel, Wenceslao y Enrique, esté participando en el gozo de la vida eterna”.+