Miércoles 25 de mayo de 2022

Testimonio de una carmelita marplatense: "Cada cosa que vivimos es un acto de oración"

  • 16 de enero, 2020
  • Mar del Plata (Buenos Aires) (AICA)
La comunidad de Carmelitas Descalzas de Mar del Plata celebrará la profesión solemne de la hermana M
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La comunidad de Carmelitas Descalzas de Mar del Plata celebrará la profesión solemne de la hermana María Victoria de Jesús Eucaristía, que realizará sus votos perpetuos el sábado 18 de enero a las 18, en la capilla del Monasterio de las Carmelitas Descalzas, ubicado en Marcos Sastre 2802.



La consagrada María Victoria Rodríguez Arvas brindó su testimonio previo a realizar uno de los pasos principales de su vida religiosa: "Para llegar a este momento de formulación de votos transité un largo camino. Todo comenzó a los 16 años cuando me formulé por primera vez la pregunta ¿qué sería ser monja?”.



Doce años más tarde, a sus 28 años, luego de recibirse de Contadora Pública y pasar por varios trabajos, María Victoria comenzó su camino en el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Mar del Plata. “Fueron muchos años de rezar y discernir, años de cobardía y rechazo. Pero el discernimiento continuaba frente a todos los miedos. El llamado del Señor no se puede ocultar”, relató.



Para María Victoria de Jesús Eucaristía, “vivir en la comunidad de Hermanas Carmelitas descalzas y saber que esta será mi casa, es un proceso de adaptación como en cualquier otra situación, como en el matrimonio, donde de un día para otro tienes que compartir todo sin estar preparado y lleno de miedos”. “Veo la ternura de Dios en nuestra comunidad, como la viví en mi propia casa, con mis hermanas y primas. Esos ritos familiares de encuentro y trabajo familiar se reproducen en el monasterio. Por eso lejos de sentir que yo entraba a una organización muy estructurada, sentí que participaba de otra familia, con otras características pero con el aroma al hogar de origen”, expresó la religiosa.



“Cada cosa que vivimos es un acto de oración”, afirmó María Victoria al mencionar la rutina que realizan en el Carmelo: “Estamos enclaustradas, pero el Carmelo de Mar del Plata es de puertas abiertas. Tenemos misa todos los días, recibimos a nuestros familiares y hablamos con todos lo que quieran visitarnos. La portería está abierta todos los días. La gente se acerca a pedir oraciones, a conversar, a abrir su corazón y a rezar con nosotros. Hacemos vida contemplativa, lo que quiere decir que queremos darle todo a Jesús y estar cerca de Jesús, eso hace que no tengamos necesidad de salidas al mundo, salvo casos de necesidad por salud o compras. Elijo quedarme, nadie me prohíbe salir. El claustro es una elección”.



Asimismo, hizo mención a los jóvenes que frecuentan el Carmelo: “Hace varios años que somos parte del equipo que lleva adelante el taller Nazaret, que es un itinerario de crecimiento y de maduración en la fe, no solo para el discernimiento vocacional, sino como espacio para ayudar a 'dejar que Dios hable' en tu propia vida. Además, hay muchos grupos juveniles que se reúnen en el Carmelo a pasar el tiempo junto a Dios, con alegría y música”.



Finalmente, pidió a la comunidad “que me ayuden a dar gracias”. “No es común que Dios te regale una claridad como la que yo tengo en este tiempo para hacer esta opción. Por eso quiero dar gracias y rezar al Señor para que pueda ser fecunda en su Iglesia".+