Jueves 2 de febrero de 2023

Sínodo: reunión en el Vaticano de los representantes continentales

  • 30 de noviembre, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
"Hacer un Sínodo es hacer evangelización", dijo el Card. Mario Grech al final del encuentro con los coordinadores de las Asambleas Continentales.
Doná a AICA.org

Los días 28 y 29 de noviembre se llevó a cabo, en las oficinas de la Secretaría General del Sínodo, situadas en el Vaticano, el encuentro con los presidentes y coordinadores de las Asambleas Continentales del Sínodo, para “preparar juntos” la culminación de la segunda etapa (2021-2024) del proceso sinodal. 

“Siento gratitud y admiración. Escuché el testimonio de una Iglesia viva”, expresó el secretario general del Sínodo de los Obispos, cardenal Mario Grech, al final del encuentro. “El compartir de estos días muestra que el camino ya está en marcha y que tenemos mucho que aprender los unos de los otros. Tengo una gran esperanza en nuestra tarea, que es y sigue siendo, ante todo, la evangelización: el anuncio de la buena nueva de Jesucristo, este es el camino sinodal”.

“En este camino -prosiguió el cardenal Grech- no debemos tener miedo a las tensiones, que también pueden ser saludables. ¡No debemos excluir a nadie y escuchar a todos! Incluso a los que están fuera de los recintos formales de la Iglesia, porque a veces la Iglesia está presente donde pensábamos que no la encontraríamos”.

Encuentro con el Papa
En la tarde del lunes 28 de noviembre de 2022, el Santo Padre recibió en audiencia a los participantes. Luego de un saludo de apertura del cardenal Jean-Claude Hollerich, arzobispo de Luxemburgo y relator general de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, los coordinadores de las Asambleas Continentales se turnaron para presentar los frutos del proceso en curso en sus respectivos continentes o regiones, a lo que siguió un período de diálogo. “El encuentro, desarrollado en un ambiente de gran fraternidad, duró dos horas”, informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

En su alocución inicial, el cardenal Jean-Claude Hollerich saludó al Santo Padre, agradeciéndole “por recibirnos y por darnos sus consejos para el proceso sinodal”. 

"Con la fase continental del proceso -continuó el arzobispo-, comenzamos nuestro discernimiento misionero. Con esta etapa del Sínodo estamos ya, de hecho, experimentando una primera dimensión universal del ese proceso. Esta etapa dice, en efecto, que las diversas Iglesias no deben quedar aisladas en su camino, y que el diálogo circular de las asambleas continentales beneficiará a las Iglesias de todos los continentes.

El cardenal Jean-Claude Hollerich, dirigiéndose al Papa, recordó que una sinodalidad que quiere ser católica necesita el cuidado y el consejo de Pedro. “Te necesitamos, porque necesitamos una sana indiferencia que dé testimonio de la libertad en el Espíritu, pero también porque percibimos algunas tentaciones en este camino. “Nosotros -añadió- queremos poder entrar en un verdadero discernimiento, un discernimiento apostólico, misionero, para que la Iglesia sinodal pueda realizar su misión en el mundo. Queremos caminar juntos, con ella y, sobre todo, con el Espíritu Santo y con Jesús, para embellecer nuestra Iglesia”.

El relator general de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos se refirió, luego, a una tentación que a veces se ve en los medios de comunicación: la tentación de la "politización", es decir, vivir y pensar la Iglesia con la lógica de la política. "Algunos tienen una agenda para la reforma de la iglesia; saben muy bien lo que hay que hacer y quieren utilizar el sínodo para ese fin: es decir, para instrumentalizar el sínodo. Esto es politización. En el lado opuesto están -para retomar su palabra- los 'indietristas', que no entienden que una verdadera tradición católica evoluciona, sin dejar de ser tradición en su tiempo. A ellos les gustaría ralentizar el proceso del Sínodo”, argumentó.

El camino sinodal en América Latina
Entre la treintena de participantes a la reunión participaron monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, arzobispo de Trujllo (Perú) y presidente del Consejo Episcopal de América Latina y el Caribe (Celam), quien comentó sus impresiones a los medios vaticanos: “Para mí fue una experiencia maravillosa, auténtica, de oración, de fraternidad, lo más importante fue esa familiaridad en todo: las preguntas, las propuestas, las intervenciones, el cara a cara con este grupo y también con la riqueza de cada uno para expresar sus deseos sobre el proceso sinodal”.

El presidente del Celam comentó que, en las comunidades de América Latina, “hemos recorrido un cierto camino, que no es perfecto, y debemos entender que todo esto es un proceso, y que esto, gracias a Dios, es algo bueno. Sin duda, hay algunos problemas críticos. Uno, por ejemplo, es el hecho de no escuchar a los grupos que están un poco al margen y otro, el de tratar de involucrar a otras personas también”. 

Monseñor Cabrejos también comentó el lugar que ocupan los obispos en este proceso sinodal, y señaló que “el obispo es el primero en convertirse a la sinodalidad, es necesaria una conversión. La sinodalidad no es una teoría, es una práctica, pero también hay una riqueza teológica, y el obispo debe estar delante, en medio, detrás de las ovejas, sumergido en el Pueblo de Dios, y creo que esto es la clave de todo”. 

En cuanto al lugar de los teólogos, el también presidente del episcopado peruano señaló que “los teólogos deben ayudar, no solo hacer textos teológicos, ese no es el fin: necesitamos hacer una teología pastoral para acompañar al Pueblo de Dios, para hacer entender al Pueblo de Dios, y sobre todo que no sean los criterios y esquemas teológicos los que cuenten más. Más importante es escuchar lo que la gente piensa, dice, cree, esto es muy importante; y luego iluminar todas estas cosas con fe, con la Palabra de Dios como enseñanza. Creo que ahí está la clave de todo”.+