Viernes 17 de septiembre de 2021

"Si tuviéramos más Enrique Shaw las cosas irían mejor en el país"

  • 2 de septiembre, 2019
  • Buenos Aires (AICA)
La Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) presentó el libro "María y comunidad de vida. Recopilación de pensamientos de Enrique E. Shaw", compilado por su hija Sara Shaw de Critto. La presentación se efectuó el miércoles 28 de agosto en el Centro Universitario de Estudios (Cudes), Vicente López 1950. Hablaron Pedro Luis Barcia, ex presidente de las academias Argentina de Letras y Nacional de Educación; Fernán de Elizalde, vicepostulador de la causa de beatificación de Shaw; Juan Vaquer, presidente de ACDE, y el presbítero Alberto Dupetit, autor de epígrafes que presentan pensamientos del dirigente empresario.
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En un acto realizado el miércoles 28 de agosto en el Centro Universitario de Estudios (Cudes) Vicente López 1950, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) presentó el libro “María y comunidad de vida. Recopilación de pensamientos de Enrique E. Shaw”, compilado por su hija Sara Shaw de Critto.



Hablaron en el acto Pedro Luis Barcia, ex presidente de las academias Argentina de Letras y Nacional de Educación; Fernán de Elizalde, vicepostulador de la causa de beatificación de Shaw; el presidente de ACDE, Juan Vaquer, y el presbítero Alberto Dupetit, autor de epígrafes que presentan y comentan los pensamientos del dirigente empresario en proceso de beatificación.



Presentó a los oradores el economista Héctor Mario Rodríguez, actual director de la Diplomatura en Cultura Argentina sede Cudes. Había casi un centenar de asistentes, entre ellos varios descendientes y familiares de Shaw. Se hallaban también el doctor Roberto Bosca, director académico del Instituto de Cultura del Cudes y primer director de la Diplomatura, que ahora dirige Sergio Delgado, también presente; la directora ejecutiva de ACDE, Ana Pico, y ex dirigentes y miembros de esta entidad empresaria.



El escrito hasta ahora inédito de Shaw, fallecido en 1962, fue publicado por Editorial Claretiana, en un libro de formato pequeño de bolsillo, que tiene 76 hojas.



Pedir a Dios la pronta beatificación

Al principio, el presbítero Dupetit dio una bendición a los presentes, como alabanza a Dios, pidiéndole “la pronta beatificación del Siervo de Dios”. Comentó que le pidieron hacer los epígrafes y que se encontró con un hombre que había encontrado al Verbo Encarnado. Indicó que en el trato con Dios y en el sacramento de la Eucaristía halló la fuerza para configurarse con Cristo y tomar sus decisiones. Y destacó su apreciación de la belleza de la Virgen María, en la que hallaba su descanso.



Luego Fernán de Elizalde, vicepostulador de la causa de beatificación, muy emocionado, expresó: “Mi gran regalo es haber tenido la suerte de acercarme a la figura de Enrique Shaw”. En relación a la causa, en la que trabaja desde hace veinte años, ratificó su convencimiento sobre el futuro reconocimiento de su santidad: “Estamos a punto de terminar la etapa de venerable. Todas las pruebas de Enrique son muy fuertes”. Y aceptó que sobre los tiempos de la Iglesia no puede hablar. Cabe destacar que este año se presentaron, en Roma, los documentos de la instrucción diocesana del presunto milagro del Siervo de Dios Enrique Shaw.



Así como Shaw, de intensísima actuación profesional, tenía en el centro de su vida a la familia que formó con Cecilia Bunge, con quien tuvo nueve hijos, Elizalde, al ser presentado como licenciado en Administración de Empresas por la Universidad Católica Argentina (UCA), gerente y director de empresas, productor agropecuario, prefirió acotar, sencillamente, lo que más valoraba: “Casado con Laura (allí presente), cinco hijos”.



Cercanía con la Virgen

Luego habló Juan Vaquer, presidente de ACDE (la entidad que, al principio con otro nombre, fundó Shaw cuando tenía 31 años y presidió en sus comienzos). Expresó: “Tuve la suerte de presentar dos libros de Enrique Shaw, muy interesantes, y muy diferentes uno del otro. ‘Viviendo con alegría’ mostraba quién era Enrique en sus facetas más personales y ‘Un empresario en plenitud’, basado en su rol como dirigente de empresa, muy valioso para nosotros los empresarios”.



Además, Vaquer destacó que con la lectura del libro ‘María y comunidad de vida’ descubrió la relación que tenía Enrique con la Virgen: “Creí que después de presentar esos libros sabía mucho de Enrique Shaw, hasta que leí este libro. Quedé muy impresionado”. También destacó a su autora, Sara Shaw de Critto: “El libro también habla de la personalidad de Sara, una persona sencilla y humilde que siempre está pensando en los demás”.



Comentó que le impresionó la cercanía de Enrique con la Virgen, su conocimiento profundo. “Para mí, este libro es un catecismo mariano”, dijo.



Valoró cómo vivía sus valores cristianos sin resignar como empresario la eficacia, la innovación, la organización moderna de la actividad profesional. Concluyó así destacando el valor del rol que tuvo Enrique Shaw: “Como empresario sigo valorando cada vez más el ejemplo que nos da Enrique. Si tuviéramos muchos más Enrique Shaw hoy las cosas irían mucho mejor en el país”.



No dejar nada de lado

Por último, Pedro Luis Barcia, doctor en letras, ex presidente de dos academias nacionales y fundador de la Diplomatura del Cudes, señaló: “La tarea que ha llevado adelante Sara es de una fidelidad notable”. A su vez expresó que “estamos ante la posibilidad de estudiar los escritos públicos y privados de una persona que está en proceso de canonización”. Luego de destacar la importancia de cada uno de los libros que se escribieron sobre Enrique Shaw, Barcia dijo que “este libro es un libro humilde, en el sentido de que parte de la tierra, no es pretencioso. Y eso es lo que tiene de cautivante”. Por último, se preguntó: “¿Hay que publicar todo lo de Shaw?” y contestó sin dudarlo: “Sí. Cuando estamos ante un posible santo, nada hay que dejar de lado, todo hay que rescatar. Mi mamá decía que con migas de pan hacia un budín. Con estas migas de pan, podemos tener un budín”.



Al final, hubo algunas preguntas del público. Desde la platea, Sara Shaw de Critto explicó que una imagen de la Virgen de Luján que se proyectaba en la pantalla del escenario había sido realizada en la cristalería Rigolleau en 1962, cuando su director era Enrique Shaw, que falleció ese año.+ (Jorge Rouillon)