Martes 9 de agosto de 2022

Ser perdonados y perdonar, un misterio difícil de entender

  • 21 de marzo, 2017
  • Ciudad del Vaticano
"El confesionario no es una lavandería para limpiar las manchas de la conciencia. Al confesarse hay que sentir vergüenza de los pecados", dijo esta mañana el papa Francisco en la homilía de la misa celebrada en la Capilla de la Casa Santa Marta, en el Vaticano. El Santo Padre indicó que "tener vergüenza de los propios pecados, es una gracia que no podemos obtenerla por nosotros mismo y es el primer paso para "entrar en este misterio" que es la gran obra de misericordia de Dios".
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"El confesionario no es una lavandería para limpiar las manchas de la conciencia. Al confesarse hay que sentir vergüenza de los pecados", dijo esta mañana el papa Francisco en la homilía de la misa celebrada en la Capilla de la Casa Santa Marta, en el Vaticano. El Santo Padre indicó que "tener vergüenza de los propios pecados, es una gracia que no podemos obtenerla por nosotros mismo y es el primer paso para "entrar en este misterio" que es la gran obra de misericordia de Dios".

"El protagonista del Evangelio de hoy ?explicó Francisco? es el siervo al que el patrón perdona su deuda grande, pero que a su vez es incapaz de perdonar a un deudor pequeño. "No entendió el misterio del perdón", indicó el Papa.

El perdón "es un misterio difícil de entender", señaló, y destacó que la vergüenza del pecado y el arrepentimiento del pecador pueden ayudar a ser más receptivo al perdón de Dios.

"Si yo pregunto: ?Pero, ¿todos ustedes son pecadores??. ?Sí, padre. Todos?. ?¿Y qué hacen para obtener el perdón de los pecados??. ?Nos confesamos?. ?¿Y cómo van a confesarse??. ?Voy, digo mis pecados, el sacerdote me perdona, me dice que rece tres Avemarías y después me voy en paz?. ¡Pues entonces no entendiste nada!", exclamó Francisco.

Esa actitud, advirtió el obispo de Roma, entraña una profunda hipocresía, "la hipocresía de robar un perdón, un perdón que es falso".

El pontífice insistió en que sin sentir vergüenza, ir al confesionario es como ir a "hacer una operación bancaria, a hacer un trabajo de oficina". "No te sentiste avergonzado de lo que hiciste. Has visto alguna mancha en tu conciencia y creíste que el confesionario es una tintorería para limpiar las manchas. Fuiste incapaz de sentir vergüenza de tus pecados".

El Santo Padre exhortó en su homilía a creer realmente que en la confesión Dios perdona los pecados, porque "si no tenés conciencia de haber sido perdonado, nunca podrás perdonar. Nunca. Siempre existe esa actitud de querer pedir cuentas a los demás", advirtió el Papa.

"El perdón es total. Pero sólo puede hacerse real si siento mi pecado, si me avergüenzo, si tengo vergüenza y pido perdón a Dios, y me siento perdonado por el Padre. De ese modo puedo perdonar. Si no, no se puede perdonar, somos incapaces de ello. Por eso, el perdón es un misterio".

El Papa finalizó la homilía pidiendo "la gracia de la vergüenza delante de Dios. ¡Es una gran gracia! Avergonzarnos de nuestros propios pecados y, de esa forma, recibir el perdón y la gracia de la generosidad para dar ese perdón a los demás. Si el Señor me perdonó tanto, ¿quién soy yo para no perdonar?".+