Jueves 1 de diciembre de 2022

Se participa del Reino teniendo los sentimientos de Cristo, indicó mons. Frassia

  • 29 de noviembre, 2012
  • Avellaneda (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, señaló que si se quiere participar del Reino de Cristo hay que "revestirse de sus sentimientos y vivir en obediencia al Padre por la fe". El prelado señaló que, en su realeza, "Cristo viene a servir y dar la vida", y por eso asume la reconciliación universal de Dios y el hombre derramando su sangre en la cruz. "¡Jesucristo es Rey!, y debe reinar en nuestra vida. Ha venido para dar la vida en rescate por todos nosotros", recordó.
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El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, señaló que si se quiere participar del Reino de Cristo hay que "revestirse de sus sentimientos y vivir en obediencia al Padre por la fe". El prelado señaló que, en su realeza, "Cristo viene a servir y dar la vida", y por eso asume la reconciliación universal de Dios y el hombre derramando su sangre en la cruz.

"¡Esto no es chiste! ¡Esto toca la vida, toca la fe, toca nuestras actitudes!, ¡toca todo lo que hablamos, lo que decimos, lo que callamos!", advirtió el obispo en la usual columna radial en la que comenta el evangelio del domingo y que se propala por medios de Capital Federal y el conurbano bonaerense.

"¡Viva Cristo Rey!", prorrumpió monseñor Frassia al comienzo de su intervención radial. En seguida señaló: "¡Cómo no temblar frente a estas palabras! ¡El Señor es Rey! ¡Jesucristo es Rey!, y debe reinar en nuestro corazón, en nuestra vida. El Señor ha venido, siguiendo la voluntad del Padre, para dar la vida en rescate por todos nosotros".

El obispo señaló que el hombre debe darse cuenta de que, si quiere participar en el Reino de Dios, tiene que revestirse de los sentimientos que el mismo Jesucristo tiene.

En un intento de traducir a un lenguaje llano el pasaje del evangelio en el que Cristo responde a Poncio Pilatos "Yo soy Rey; para esto he nacido y venido al mundo: para dar testimonio de la verdad", el prelado expresó: "Vengo a este mundo no para hacer mi capricho, o mi propia cosa individual, vengo a este mundo para hacer la voluntad del Padre, en la Iglesia; ¡vengo a entregarme!, ¡vengo a servir!, ¡vengo a perdonar!, ¡vengo a amar!, ¡vengo a dar la vida por los demás!, ¡y vengo a vivir en la verdad!".

Monseñor Frassia enseñó que Cristo asume la reconciliación universal a través del derramamiento de su sangre en la cruz. "¡Esto no es chiste! ¡Esto toca la vida, toca la fe, toca nuestras actitudes!, ¡toca todo lo que hablamos, lo que decimos, lo que callamos!", alertó el prelado, y pidió a los cristianos que deseen que Cristo reine en el corazón de los hombres.

"Si Él reina yo no puedo ser egoísta, no puedo mentir, no puedo ser infiel, no puedo ser malo, no puedo ser traidor, no puedo ser corrupto, no puedo traicionar a los demás", resaltó.

"En una ocasión ?contó monseñor Frassia-, cuando estaba analizando este evangelio con los niños, uno de ellos me dijo ?entonces, cuando le pego a mi hermanita, ¡Cristo no reina en mi corazón!?. Y ustedes, amigos, ¿qué se preguntan y qué responden? Ese niño dijo la verdad, que también nosotros lo podamos decir y lo podamos vivir". +

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