Viernes 24 de mayo de 2024

Renovado compromiso del CELAM con quienes sufren condiciones de exclusión

  • 19 de mayo, 2023
  • Aguadilla (Puerto Rico) (AICA)
En el mensaje final de la 39ª Asamblea General, los obispos también se hicieron eco "del llamado a tener una voz firme que responda ante los procesos democráticos que están siendo fragilizados".
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Los participantes de la 39ª Asamblea General Ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), reunidos en Aguadilla (Puerto Rico), difundieron un mensaje al pueblo de la región agradeciendo la cercanía de la oración durante estos días de “discernimiento, análisis, deliberación y definición de horizontes pastorales en el marco del camino sinodal al que el Papa Francisco nos sigue invitando a recorrer y que inspira nuestros proyectos y sueños”. 

“Esta Asamblea ha sido un momento de toma de conciencia y reflexión sobre las dificultades que hemos vivido en este periodo”, señalaron, y reconocieron: “Las fragilidades que nos han impedido hacer un servicio más profundo para acompañar a los miembros de nuestra Iglesia que se han alejado o viven una pérdida de sentido y de aquellos que se han visto abandonados o no escuchados”.

Tras afirmar que asumieron la necesidad de responder más fielmente a quienes sufren condiciones de exclusión, dijeron hacerse eco “del llamado a tener una voz firme que responda ante los procesos democráticos que están siendo fragilizados, así como a recordar a los gobiernos sobre su prioritaria vocación y compromiso por la justicia y la atención a los más empobrecidos, entre ellos los migrantes”.

“Nos sentimos llamados a tomar posición frente a la polarización y a la imposición de ideologías que desintegran nuestras sociedades. Y, finalmente, hemos prestado atención a los tantos gritos que nos interpelan y nos llaman a no claudicar en el seguimiento de Jesús, en el anuncio del Evangelio de la esperanza y en el servicio del santo pueblo fiel de Dios”.

Los miembros del CELAM concluyeron su mensaje poniendo a los pies de Santa María de Guadalupe “los propósitos de esta Asamblea para que, al reconocernos hijos suyos bautizados bajo la conducción del Señor Jesús, seamos capaces de compartir la luz del Evangelio que ilumine a todo nuestro pueblo y nos permita caminar más juntos como Iglesia al servicio del Reino”.

Mensaje a la Iglesia que peregrina en América Latina y el Caribe
Queridos hermanos y hermanas en el Señor Resucitado:
Con profunda gratitud al Dios de la vida queremos comunicarles la alegría y la esperanza que nos han acompañado durante la 39- Asamblea General Ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, celebrada del 15 al 20 de mayo en la diócesis de Mayagüez, Puerto Rico. Como pastores al servicio de la Iglesia hemos sentido la cercanía de sus oraciones durante estos días de discernimiento, análisis, deliberación y definición de horizontes pastorales en el marco del camino Sinodal al que el Papa Francisco nos sigue invitando a recorrer y que inspira nuestros proyectos y sueños.

Hemos sido recibidos con cariño y extraordinaria hospitalidad por la Iglesia de Puerto Rico y su Conferencia Episcopal, a la diócesis que nos ha acogido y a todos los que han hecho posible este encuentro fraterno. Expresamos nuestra fidelidad y gratitud especial al Santo Padre Francisco por su mensaje de cercanía y confianza, así como a Mons. Robert Prevost, Prefecto del Dicasterio para los Obispos, por su presencia y acompañamiento durante estos días.

Bajo la guía del Espíritu Santo hemos afirmado nuestra vocación a vivir una más plena y profunda "colegialidad, eclesialidad y sinodalidad" a fin de seguir anunciando la vida que proviene del evangelio, tal como reza el lema de nuestra Asamblea. Hemos venido aquí desde distintas realidades de nuestra vasta y diversa región con el objetivo de hacer memoria agradecida por lo vivido en este cuatrienio (2019-2023), y discernir en comunidad los llamados que el Señor nos ha presentado para el ciclo que comienza (2023-2027).

En estos días hemos podido manifestar nuestra cercanía, a través de la oración, con los hermanos obispos y aquellas Iglesias particulares que viven momentos de prueba, confiando en que saldrán fortalecidos al encontrar la luz permanente de la esperanza en el Señor, después de la noche oscura.

En estas intensas jornadas hemos estado atentos a la escucha de las voces del pueblo de Dios que se han hecho presente a través de la relectura de los desafíos de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, los frutos de las Asambleas regionales de la etapa continental del Sínodo, los signos de los tiempos de las diversas realidades de nuestra región, con sus dolores y sus esperanzas. Estas realidades de nuestras comunidades que han marcado este ciclo de reestructuración y renovación del CELAM.

Hemos recibido diversos informes sobre los frutos de la presidencia que culmina su servicio a través del proceso de renovación que ha seguido el mandato de la anterior Asamblea General realizada en Tegucigalpa (2019), de los distintos centros pastorales, en los itinerarios sinodales emprendidos, en el dedicado y cuidadoso manejo y gestión de los recursos que se han encomendado para el bien de la Iglesia, y a través de la nueva sede del CELAM que quiere ser casa de todos.

Asimismo, esta Asamblea ha sido un momento de toma de conciencia y reflexión sobre las dificultades que hemos vivido en este periodo. Reconocemos las fragilidades que nos han impedido hacer un servicio más profundo para acompañar a los miembros de nuestra Iglesia que se han alejado o viven una pérdida de sentido y de aquellos que se han visto abandonados o no escuchados. Asumimos la necesidad de responder más fielmente a quienes sufren condiciones de exclusión, y reconocemos el llamado a tener una voz firme que responda ante los procesos democráticos que están siendo fragilizados, así como a recordar a los gobiernos sobre su prioritaria vocación y compromiso por la justicia y la atención a los más empobrecidos, entre ellos los migrantes. Nos sentimos llamados a tomar posición frente a la polarización y a la imposición de ideologías que desintegran nuestras sociedades. Y, finalmente, hemos prestado atención a los tantos gritos que nos interpelan y nos llaman a no claudicar en el seguimiento de Jesús, en el anuncio del evangelio de la esperanza y en el servicio del santo pueblo fiel de Dios.

Pedimos a todos ustedes se unan con esta Asamblea para expresar nuestra acción de gracias y nuestras oraciones por la nueva presidencia del CELAM que ha sido electa: Presidente: Mons. Jame Spengler, de Brasil; 1er. vicepresidente: Mons. José Luis Azuaje, de Venezuela; 2do. vicepresidente: José Domingo Ulloa, de Panamá; Presidente del Consejo de Asuntos Económicos: Mons. Santiago Rodríguez, de República Dominicana; y Secretario General: Mons. Lizardo Estrada, de Perú. Que el Señor les sea propicio, les sostenga y acompañe en la importante misión que ahora comienza. Nuestra sincera gratitud, de igual manera, a la presidencia saliente y a todos los equipos que han colaborado con ella, quienes con fe sólida y compromiso permanente han brindado un ejemplar servicio a la Iglesia.

Ponemos a los pies de Santa María de Guadalupe, madre nuestra y guía de la Iglesia, todos los propósitos de esta Asamblea para que, al reconocernos hijos suyos bautizados bajo la conducción del Señor Jesús, seamos capaces de compartir la luz del Evangelio que ilumine a todo nuestro pueblo y nos permita caminar más juntos como Iglesia al servicio del Reino.

Aguadillo, diócesis de Mayagüez, Puerto Rico
19 de mayo de 2023
39° Asamblea General Ordinaria Consejo Episcopal de América Latina y el Caribe.+