Sábado 24 de julio de 2021

Renovación de óleos y de promesas sacerdotales en Cafayate

  • 15 de junio, 2021
  • Cafayate (Salta) (AICA)
El obispo auxiliar de Tucumán presidió la postergada Misa Crismal en la prelatura de Cafayate. Participaron parte del clero diocesano y el administrador apostólico, Mons. Pablo Hernando Moreno OSA.
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El administrador apostólico de la prelatura de Cafayate, monseñor Pablo Hernando Moreno OSA, y parte del presbitero diocesano participaron de la Misa Crismal que presidió el pasado 12 de junio el obispo auxiliar de Tucumán, monseñor Roberto Ferrari, en la capilla Santa Rita de Los Zazos, de la localidad tucumana de Amaicha del Valle.

La prelatura de Cafayate está vacante, por lo que se invitó a presidir la liturgia de renovación de óleos y de promosas sacerdotales al arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, quien declinó asistir por razones de salud pero envió al obispo auxiliar de esa jurisdicción eclesiástica.

La Misa Crismal contó con la participaron de los sacerdotes de las parroquias Santa María (Catamarca), Colalao del Valle (Tucumán), San Carlos y Cafayate (Salta). Los restantes no pudieron hacerse presentes a raíz de las restricciones sanitarias y de prevención. Asimismo, el padre Claudio Ronai, párroco anfitrión, tampoco estuvo presente por estar internado por Covid-19.

Durante la celebración eucarística, monseñor Ferrari saludó a los pocos fieles presentes e hizo presentarse a los sacerdotes y diáconos.

En la homilía, el obispo auxiliar de Tucumán recordó que esta misa normalmente se celebra antes de la Pascua y que lleva el nombre de crismal, en razón que es en esta liturgia donde se bendicen los óleos para los catecúmenos y los enfermos y se consagra el santo Crisma.

“Es un día en el que, de un modo especial, se deja de manifiesto la comunión que existe entre el obispo y su presbiterio, y el presbiterio unido en comunión, pero también delante del pueblo de Dios, porque los sacerdotes estarán en servicio del Pueblo de Dios, siendo ustedes (Pueblo) invitados a rezar por sus ministros”, destacó.

Tras meditar sobre los textos señalados para la Misa Crismal, monseñor Ferrari señaló que el Señor invita a una misión. “El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha consagrado con la unción”; expresó.

“Todos hemos experimentado esa unción. Ustedes (Pueblo) en el sacerdocio común de los fieles en el día del bautismo; pero nosotros, cuando Dios nos ungió con el Santo Crisma, consagrándonos para Él, sacerdotes de Dios”, detalló.

El obispo auxiliar de Tucumán se preguntó ¿para qué esta unción? ¿Para guardárnosla para nosotros? y respondió: "No, el sacerdocio muestra más que cualquier otro sacramento, que no es para nosotros, sino para los demás”.

“El sacerdocio no es para nosotros, es para los otros, para los demás; y el sacerdocio de los demás, también para con nosotros, ministros del Señor”, agregó.

Al ir finalizando su homilía, monseñor Ferrari pidió que recordar que Jesús "nos envió para llevar la Buena Noticia a los pobres, materiales y espirituales; nos envió para liberar a los cautivos, a aquellos que están viviendo esclavitudes de distinto tipo y que necesitan de una liberación espiritual, que Dios los libere y que les de la libertad de los hijos de Dios. Nos ha enviado a devolver la vista a los ciegos con la luz de la fe, a proclamar un año de gracia".

“Es una misión hermosa que el Señor nos encomienda a todos; los invito a que recemos por los sacerdotes, que recemos por el obispo que Dios tiene pensado en su Providencia para la prelatura de Cafayate”, sostuvo.

Dirigiéndose a la comunidad de la prelatura, el obispo auxiliar de Tucumán exhortó a que también pidan por esta intención y que pidan por las vocaciones; e  invitó a que todos, junto al presbiterio presente, manifiesten: “Hoy con inmensa gratitud le damos gracias a Señor por este don hermoso del sacerdocio, inmerecido, que Dios nos ha regalado”.+