Jueves 24 de junio de 2021

Reclaman garantías para llevar a la práctica ley de "muerte digna"

  • 15 de mayo, 2012
  • Buenos Aires (AICA)
La hermana Elena Lugo, del Comité de Bioética Padre Kentenich, solicitó que la ley propuesta sobre "muerte digna" debe garantizar ciertas cuestiones para que se lleve a la práctica con "legitimidad y autenticidad ética". Entre otras, que el paciente y familia reciban la formación adecuada para evaluar la proporcionalidad-desproporcionalidad de las terapias, que los médicos no incluyan para economizar costos y evitar atenciones de complejidad, que promuevan el cuidado paliativo real y completo, que se tenga en cuenta que la alimentación e hidratación son cuidados básicos irrenunciables, y que la autonomía del paciente se balancee con la integridad profesional. Informes: www.familia.org.ar .
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La hermana Elena Lugo, del Comité de Bioética Padre Kentenich, señaló que "la ley propuesta sobre la ?muerte digna?, según la describe la prensa local, apunta en la dirección de una participación democrática del paciente y su familia en las decisiones cruciales al final de la vida e intenta superar la mecanización del proceso del morir".

La religiosa enumeró, sin embargo, ciertas cuestiones que deben garantizarse para que la normativa se lleve a la práctica con "legitimidad y autenticidad ética":

a) los pacientes y su familia reciban la formación adecuada para evaluar la proporcionalidad ?desproporcionalidad de las terapias y discernir los beneficios de una determinada terapia en relación al deber de toda persona de cuidar de su vida y promover la salud.

b) los profesionales deben cuidar de no influir por economizar costos y evitar atenciones de complejidad en las que el paciente se sienta motivado a rechazar terapias beneficiosas para no ser carga económica, asistencial o emocional.

c) la institución debe promover el cuidado paliativo real y completo, así como fomentar el programa de hospicio, alentando a los pacientes a encontrar la solidaridad en el morir y no adelantarse precipitadamente en rechazar terapias que proporcionen algún beneficio.

d) discernir entre el cuidado básico irrenunciable como la alimentación e hidratación artificial, en cuanto que asiste al sistema digestivo y asimilador, al cual no se debe renunciar excepto cuando la agonía indica falta de asimilación y desvío del proceso natural del morir.

e) por último, la autonomía del paciente debe balancearse con la integridad profesional orientada al bienestar total de la persona enferma y evitar todo mal físico, psíquico y espiritual incluso el reducir la experiencia del morir a una decisión individualista.

Informes: www.familia.org.ar .+