Martes 15 de junio de 2021

Rafaela: La Comisión de Desarrollo Humano Integral insta a la responsabilidad ciudadana

  • 12 de mayo, 2021
  • Rafaela (Santa Fe) (AICA)
La Comisión de Desarrollo Humano Integral de la diócesis de Rafaela envió un mensaje en ocasión del Día Internacional de la Enfermería.
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Al celebrarse el 12 de mayo el Día Internacional de la Enfermería, la Comisión de Desarrollo Humano Integral de la diócesis de Rafaela, envió un mensaje titulado “Juntos todos por la vida”.

En sus palabras, destacan que “la vida humana necesita ser protegida y promocionada en todas sus etapas y dimensiones”. Recordando este derecho fundamental, y “movidos por el dolor que atraviesan tantas familias”, expresaron su reconocimiento “a muchos cireneos y buenos samaritanos de nuestro tiempo”. 

“Agradecemos en este día la labor cotidiana, oculta y sacrificada que las enfermeras y enfermeros (y por extensión, todo el personal de salud) hacen por el cuidado de la vida. Esta entrega generosa nos motiva a crecer en el esfuerzo conjunto, en la compasión que se hace compromiso y en la búsqueda de salidas hacia adelante, juntos y fortalecidos”, afirmaron.

“Las palabras de este breve mensaje son pobres en relación a aquello que merecen y que debemos garantizar como Estado, sociedad e Iglesia”, reconocieron, “buscando que los trabajadores de la salud reciban una remuneración digna, el debido descanso, contención y acompañamiento humano y espiritual”. 

El reciente relevamiento hecho con referentes del presbiterio, laicado y profesionales de la salud de la diócesis, destacaron, “muestra una realidad de extrema tensión en el sistema sanitario en general y de desborde y fragilidad en los equipos de salud en particular”. 

“En casi todos los lugares consultados hubo muy recientemente picos importantes de contagios y en su mayoría queda en evidencia la afectación de franjas etarias más jóvenes (incluso niños) en comparación con el año pasado. Esta realidad, sumada a una particular acción agresiva de los nuevos contagios vuelve más complejos y prolongados los procesos de internación, lo que lleva a una escasez crítica de camas disponibles”, advirtieron. 

“Esto implica, en casi todas las localidades pequeñas y medianas, la necesidad de traslados. Las ciudades más grandes y mejor equipadas reciben pacientes de otros pueblos, lo que genera un peligroso cuello de botella llevando al sistema a un punto de saturación”, detallaron.

Una forma importante de valorar la tarea que realizan los profesionales de la salud, consideraron, “consiste en que, como ciudadanos, sepamos cuidarnos y cuidar a los demás, ejerciendo una libertad responsable que no dependa sólo de aquello que indiquen las autoridades sino que, capitalizando madura y positivamente la experiencia ganada en todo este tiempo, nos haga protagonistas de un discernimiento maduro y de las opciones que sabemos que debemos tomar”. 

“Éste es un llamado fuerte, no sólo como expresión de nuestra responsabilidad individual, sino también de la solidaridad y la caridad cristiana que se compromete concretamente en el amor al hermano”, sostuvieron.

“Así también, y descontando que serán necesarias medidas de restricción, el mismo discernimiento sabio requieren las autoridades para preservar al máximo posible, dentro del cumplimiento de los protocolos, la vida económica y el desarrollo educativo, físico y espiritual de las personas, que hace al resguardo de la salud desde una perspectiva integral”. 

“En este sentido, nos hacemos eco de un llamado urgente a atender las realidades críticas de pueblos, comunas y colonias que muchas veces han quedado al margen de la planificación, las directrices o los suministros de insumos médicos y vacunas en relación con los grandes centros urbanos”, expresaron.

“Creemos, en consonancia con la propuesta de los obispos de nuestro país, que este tiempo nos llama a seguir tendiendo puentes generando espacios de diálogo sincero; a sanar, recrear y fortalecer los vínculos humanos (especialmente dentro de las familias); a la articulación eficiente y generosa (desprendida de intereses económicos y cálculos políticos) entre el sector sanitario privado y público; al diálogo y consenso entre las agrupaciones políticas; a un pacto de responsabilidad ciudadana que nos revincule a todos en la búsqueda del bien común”, exhortaron.

“De este modo, los signos de los tiempos (parafraseando a Pablo VI) nos regalan la posibilidad de ser testigos del Reino, protagonistas en la construcción de una nueva civilización de la vida”, concluyeron.+