Miércoles 8 de febrero de 2023

Quedó conformado el núcleo "Inclusión social, seguridad y justicia social"

  • 1 de noviembre, 2016
  • Buenos Aires (AICA)
Convocado por la Comisión Episcopal de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), se llevó a cabo ayer, 31 de octubre, el encuentro fundacional del núcleo de trabajo sobre Inclusión Social, Seguridad y Justicia Social, que tuvo lugar en la sede de la CEA y reunió a autoridades eclesiásticas, magistrados y funcionarios judiciales, y también a representantes de los principales gremios, del empresariado y universidades.
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La sede de la Conferencia Episcopal Argentina fue escenario ayer, 31 de octubre, del encuentro fundacional del núcleo de trabajo sobre Inclusión Social, Seguridad y Justicia Social "Sin inclusión no hay justicia", convocado por la Comisión Episcopal de Pastoral Penitenciaria, en el marco del Jubileo de la Misericordia que culminará el próximo 20 de noviembre.

El encuentro fue presidido por monseñor Carlos Malfa, secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, y contó con la presencia del nuncio apostólico Emil Paul Tscherrig, de monseñor Esteban Laxague, en su carácter de presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Penitenciaria, y reunió a autoridades eclesiásticas, magistrados y funcionarios judiciales, y representantes de los principales gremios, del empresariado y universidades. Concurrieron también magistrados penales, encabezados por el doctor Alejandro Slokar, presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, quienes coincidieron en la crisis carcelaria y la necesidad de una respuesta social antes que represiva para con los sujetos en conflicto con la ley.

Por la magistratura, el núcleo fundante lo conformaron los jueces Alejandro Slokar, Horacio Díaz, presidente de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, Rodolfo Pociello Argerich, presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, Angela Ester Ledesma, presidenta de la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, Martín Vázquez Acuña, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal nº 1 de la Capital Federal y María Jimena Monsalve, jueza de ejecución penal, y la directora de la DECAEP (ex patronato de liberados), Virginia Barreyro.

En la reunión se abordó la necesidad de un compromiso en favor de potenciar los ejes de trabajo y educación en cárceles para favorecer alternativas en el medio libre. A esos fines estuvieron presentes Julio Piumato, secretario de Derechos Humanos de la CGT y secretario general de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación, Nicolás Trotta, rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo y Nicolás Rivas director de la Carrera de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Entre la presencia gremial también destacaron las delegaciones de UOCRA y SADOP.

Asimismo se evaluó conjuntamente con personal del Servicio Penitenciario Federal y de la provincia de Buenos Aires la necesidad de programas especiales para mujeres presas con niños, embarazadas y sus familias, capacitación en empleos, bolsas de trabajo e incluso cupos para ex presos en ámbitos públicos y también privados con exención impositiva.

Monseñor Esteban Laxague, obispo de Viedma, definió a la cárcel como "esa vidriera en la que nadie quiere mirar, pero en la que está expuesto todo lo que la sociedad no quiere ver, a diferencia de tantas otras vidrieras que atraen en las que uno quiere llevar a casa todo lo que está atrás del vidrio". El presbítero Jorge García Cuerva, párroco de Nuestra Señora de La Cava, dio cuenta de su experiencia en el campo y mencionó las "tres c" que lamentablemente pueden ser destino de los jóvenes: "calle, cárcel y cementerio".

El juez Slokar aseguró que "una mirada más humana, y también menos necia, nos demuestra que la inclusión refuerza la seguridad en la medida en que es un beneficio no sólo para el preso, sino para toda la sociedad. Hay que sacarse la venda: sin inclusión no hay justicia".

El papa Francisco se pronunció sobre el tema que impulsó esta convocatoria, al visitar este año el Centro de Readaptación Social de Ciudad Juárez (México): "La misericordia divina nos recuerda que las cárceles son un síntoma de cómo estamos en sociedad, son un síntoma en muchos casos de silencios y de omisiones que han provocado una cultura del descarte. Son un síntoma de una cultura que ha dejado de apostar por la vida; de una sociedad que, poco a poco, ha ido abandonando a sus hijos", expresó.

La convocatoria es a generar espacios laborales en los que prime la inclusión social como una vía hacia la verdadera justicia. A esos fines se busca crear en los empleadores ese compromiso. Para participar en la iniciativa o conocer más sobre el proyecto, comunicarse a jimena_monsalve@outlook.com. +