Martes 30 de noviembre de 2021

Parece que se pretende legislar dejando de mirar la realidad natural

  • 4 de septiembre, 2012
  • San Fernando del Valle de Catamarca (AICA)
Al reflexionar sobre la reforma del Código Civil que se debate en el Congreso, el obispo de Catamarca, monseñor Luis Urbanc, advirtió que actualmente "se deja de lado la preocupación por el bien común, para dar paso, a cualquier costo, a la realización inmediata de las aspiraciones de cada uno, planteadas como si todos fueran derechos; y muchas veces creando otros nuevos, generalmente arbitrarios, a los que, o sí o sí, hay que darles un lugar", y consideró que "se verifica una ?afirmación exasperada de derechos individuales y subjetivos?, sin preocupación por criterios éticos fundados; llegando a distorsionar una visión integral y armónica, donde se proteja, por ejemplo, a los que son más vulnerables". "Inclusive se podría pensar que en nuestra cultura se acepta que se legisle dejando de mirar la realidad natural, aceptando lo que es naturalmente imposible, abandonando la herencia recibida, y la experiencia consolidada, que en las leyes deben ser siempre pedagogos", subrayó.
Doná a AICA.org
El obispo de Catamarca, monseñor Luis Urbanc, advirtió que "actualmente, pareciera que de tanto subrayar lo subjetivo, y las opciones individuales, se deja de lado una visión de conjunto, de la que nadie parece hacerse responsable. Es decir, se deja de lado la preocupación por el bien común, para dar paso, a cualquier costo, a la realización inmediata de las aspiraciones de cada uno, planteadas como si todos fueran derechos; y muchas veces creando otros nuevos, generalmente arbitrarios, a los que, o sí o sí, hay que darles un lugar".

"En este marco, aún más allá de lo natural y de nuestro modo de ser, se puede decir que se verifica también la ?afirmación exasperada de derechos individuales y subjetivos?, sin preocupación por criterios éticos fundados; llegando a distorsionar una visión integral y armónica, donde se proteja, por ejemplo, a los que son más vulnerables. Inclusive se podría pensar que en nuestra cultura se acepta que se legisle dejando de mirar la realidad natural, aceptando lo que es naturalmente imposible, abandonando la herencia recibida, y la experiencia consolidada", subrayó.

Sobre la base de estas afirmaciones, el prelado catamarqueño se refirió a la reforma del Código Civil, en consonancia con las "Reflexiones y aportes sobre algunos temas vinculados a la reforma del Código Civil", que la Conferencia Episcopal Argentina hizo el 27 de abril de 2012.

Tras citar varios párrafos de ese documento, reclamó que la actualización del Código Civil tenga en cuenta "la riqueza de nuestras tradiciones jurídicas y constitucionales, como los principios y valores que hacen a nuestra vida e identidad".

Y enumeró los puntos que preocupan a los obispos:

a) La necesidad del reconocimiento del comienzo de la vida humana desde la concepción y su necesaria protección jurídica. Debilitar este principio liminar es disminuir la base jurídica de un sistema y orientar, por su misma autoridad, el alcance de futuras leyes sobre la entidad de los embriones congelados.

b) Valorar la familia fundada sobre el matrimonio, como relación estable del varón y la mujer y ámbito primero en la educación de los niños. La familia es una realidad con profundas raíces en el pueblo argentino y a lo largo de todo el país. Es una institución que por su riqueza e historia es un bien que es garantía para la sociedad.

c) El régimen de la paternidad, la maternidad y la filiación, así como otras instituciones proyectadas, generan incertidumbre en torno a la protección de los derechos de los niños. Una sociedad que no privilegie los derechos e intereses de los niños por sobre los de los adultos, se empobrece socialmente (nn° 6 y 22). Por ej., el supuesto derecho a tener un hijo y el verdadero derecho a tener padres, la regulación de las técnicas de fecundación artificial, la selección de embriones y la posible eliminación del resto.

d) No todo lo que es técnicamente posible y deseado en el manejo de la vida es ético y respeta su dignidad. El límite, en estos casos, es tanto un acto de sabiduría política como de ejemplaridad jurídica. Así, existen serias objeciones éticas y jurídicas en torno a la fecundación artificial que deberían conducir a una reflexión más atenta y no sólo permisiva.

e) Resulta preocupante a la dignidad de las mujeres y de los niños la existencia de una maternidad subrogada o gestación por sustitución. No parece que éste sea un verdadero reclamo que deba modificar el Código en tal sentido, ni tiene peso jurídicamente, teniendo en cuenta los principios, valores y costumbres del pueblo argentino. Por eso a la vez que preocupa el lugar de la mujer gestante, es posible que sea fuente de más desigualdad por el alquiler para estos fines de mujeres pobres. Por otra parte esta figura desconoce el profundo vínculo psicológico que se establece entre la madre gestante y el niño al que da a luz.

Por último, monseñor Urbac alentó a pedirle a Nuestra Señora del Valle que, "como ciudadanos serios y comprometidos, podamos continuar profundizando estos temas, y que los responsables de estos cambios se dejen iluminar por Dios, fuente de toda razón, justicia y felicidad, para velar y bregar por el verdadero bien de todos".+

Texto completo de la reflexión