Lunes 15 de abril de 2024

Otro sacerdote secuestrado en Nigeria

  • 5 de diciembre, 2023
  • Abuja (Nigeria) (AICA)
El P. Kingsley Eze, párroco de la iglesia de San Miguel de Umuekebi (Estado de Imo), es la nueva víctima de un secuestro en Nigeria.
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El padre Kingsley Eze es un sacerdote que se convirtió en otra víctima de secuestro en Nigeria. El párroco de la iglesia de San Miguel, en Umuekebi -ubicada en la comunidad autónoma de Osuoweerre, en el área de gobierno local de Isiala Mbano en el Estado de Imo, en el sur de Nigeria-, fue secuestrado alrededor de las 20 del 30 de noviembre.

Según testigos presenciales, informa la agencia Fides, hombres armados atacaron al sacerdote, conocido popularmente como padre Ichie, que estaba junto con otra persona, Uchenna Newman, cuando descendían de su coche para comprar algunos artículos en un cruce. 

Los delincuentes primero robaron a los vendedores ambulantes, dispararon al azar e hirieron a un transeúnte, y luego obligaron al sacerdote y a su acompañante a seguirlos.

Según un comunicado de la diócesis de Okigwe, el padre Eze se dirigía a administrar el sacramento de los enfermos a un feligrés cuando fue secuestrado. El padre Princewill Iwuanyanwu, canciller de la diócesis, pidió oraciones por la pronta liberación del padre Eze, quien se desempeña como párroco de la iglesia San Miguel desde 2017.

“Solicitamos sus fervientes oraciones para que pueda regresar sano y salvo a nosotros”, exhortó el padre Princewill.

La parroquia de San Miguel se encuentra en el Estado de Imo, en el sur de Nigeria, zona que se ha convertido en el centro de ataques masivos dirigidos principalmente a cristianos.

La Sociedad Internacional para las Libertades Civiles y el Estado de Derecho (Intersociety) indicó que, en 29 meses (de enero de 2021 a mayo de 2023), las fuerzas de seguridad y las “milicias aliadas” mataron a 900 ciudadanos desarmados, hirieron a 700 y arrestaron 3.500 personas, la mayoría de ellos cristianos inocentes, en el estado de Imo.

El informe, elaborado en mayo de este año, indica también que 1.400 personas fueron extorsionadas y otras 300 obligadas a "desaparecer". Además, 1.200 casas de civiles fueron incendiadas en todo el estado de Nigeria, obligando a desplazarse a sus 30.000 propietarios.+