Lunes 15 de agosto de 2022

Mons. Stanovnik en las fiestas patronales: "La misericordia es el único camino de salvación"

  • 11 de octubre, 2016
  • Corrientes (AICA)
Con una gran concurrencia de fieles, se celebraron en Corrientes las fiestas patronales en honor de Nuestra Señora del Rosario. La misa central se celebró el 7 de octubre a las 20, y fue presidida por el arzobispo, monseñor Andrés Stanovnik OFMCap, quien agradeció la protección de la Madre de Dios en Corrientes "desde el acto mismo de su fundación".
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La comunidad de Corrientes se hizo presente el 7 de octubre en la catedral Nuestra Señora del Rosario, para celebrar la festividad de la Virgen. Los festejos comenzaron a las 19 con un momento de adoración al Santísimo Sacramento. A las 19.30 se rezó el rosario; y a las 20 se celebró la misa presidida por monseñor Andrés Stanovnik OFMCap, arzobispo de Corrientes.

El arzobispo destacó la protección de Nuestra Señora del Rosario, que "fue puesta en esta ciudad en el acto mismo de su fundación. Hoy recordamos aquel acontecimiento fundacional agradecidos por haber sido colocados bajo la protección de la Madre de Dios", expresó.

Monseñor Stanovnik aseguró que la Virgen "nos sigue convocando hoy para que bajo su mirada misericordiosa nos reconozcamos como hijos suyos y hermanos unos de otros. Ella continúa ejerciendo su misión maternal indicándonos que, como lo hizo ella, también nosotros dirijamos nuestra mirada a su divino Hijo Jesús, para que en él descubramos el rostro de la misericordia de Dios".

El prelado afirmó que la Virgen es "la mejor maestra para enseñarnos a vivir la misericordia", pero que "es necesario adoptar la actitud del discípulo, es decir, disponerse a escuchar y a aprender", y advirtió que "el Dios de María no quiere que seamos pasivos, sino que nos quiere protagonistas y corresponsables con Él de nuestra historia".

En el Año de la Misericordia, monseñor Stanovnik la calificó como "la práctica del que renunció a la venganza". "Lo opuesto de la misericordia no es la justicia, sino la venganza. La justicia humana, esa que todavía cree que es suficiente con aplicar el castigo proporcional a la falta que se ha cometido, no resuelve nada", aseguró, y recordó que "Dios no actúa de esa manera, su poder se manifiesta en la misericordia y el perdón". La misericordia, insistió, "es el único camino de salvación para la persona y para el género humano" y el perdón "es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón".

Para finalizar, el arzobispo se dirigió a María para invocar su protección como Tiernísima Madre de Dios y de los hombres, reconociendo su mirada "con ojos de misericordia" por más de cuatro siglos, y le pidió que "nos enseñe a ser misericordiosos".+

Texto completo de la homilía.