Jueves 15 de abril de 2021

Mons. Salaberry insta a buscar al Resucitado en lugares que llevan a la vida

  • 8 de abril, 2021
  • Azul (Buenos Aires) (AICA)
"Deseamos y necesitamos ser Iglesia, hablar con Él como con un amigo, caminar como familia, saber perdonarnos, sostenernos unos a otros", expresó el obispo de Azul en su carta de Pascua.
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El obispo de Azul, monseñor Hugo Salaberry SJ, difundió un carta de Pascua en la que recuerda que se impone recuperar la fe, anima a revisar lo hecho a lo largo de la vida, advierte que a Jesús no se lo encuentra entre los muertos, afirma que “el descenso a ‘lo que huele mal’ en nosotros mismos, tiene sentido cuando lo contemplamos al Señor Resucitado y Glorioso” e insta a buscar al Señor Resucitado “en lugares que llevan a la vida”.

“Nos hace salir de la muchas veces seductora, pero fría y yerta soledad (como la de las tumbas), para cambiarlo por el turbulento y apasionante encuentro con el prójimo, nuestros hermanos y parientes, para saber además, que vivo”, sugiere.

“Todo lo dicho a las mujeres en su vida y lo que nos ha dicho a nosotros por la Escritura, por los testigos y los mediadores, tienen entidad, vigor, cimiento, porque buscan la vida y no escarban la muerte. Somos atraídos por los signos vitales de la Palabra de Vida, no vencidos por los olores de la decadencia, a la que llama el mundo con sus gemidos seductores y engañosos de perfumes tóxicos”, sostuvo.

El prelado jesuita subrayó que “el Señor nos llama a una purificación” y puntualizó: “Nos hace descender consigo y de su mano a esa región de las cosas muertas que cargamos, para tocar y ver nuestras miserias”.

“No temamos. Quiere sanarnos. Tiene la intencionalidad de desencantarnos de las luces que encandilan y atraernos hacia la humilde luz de la fe, que como la pequeña llama de una vela, ilumina lo suficiente como para no tropezar. No es que vemos todo el camino. Si fuera así no necesitaríamos de la fe”, señaló.

“Los pasos cortitos que damos cuando llevamos una vela en la mano, nos permiten más fácilmente encontrar al prójimo. Cuando vamos más rápido corremos el riesgo de no verlo o de llevarlo por delante ¡y hasta buscar excusas que justifiquen la actitud ciega!”, agregó.

Monseñor Salaberry animó a “confiar en Él y no en nosotros” y citó una frase del poema de los salmos, que hace referencia a los hombres confiados y satisfechos:

‘Éste es el camino de los confiados, 
el destino de los hombres satisfechos, 
son un rebaño para el abismo, 
la muerte es su pastor’ 

“Nuestro Buen Pastor es el Kyrios (Señor). Indignamente somos las ovejas de nuestro Buen Pastor resucitado. No sé si Él estará contento con nosotros. Nosotros le decimos que estamos muy contentos con Él. Deseamos y necesitamos ser Iglesia, hablar con Él como con un amigo, caminar como familia, saber perdonarnos, sostenernos unos a otros. Que la Madre de los Dolores y su Padre aquí en la tierra, el Patriarca San José nos ayuden a conseguir esas gracias”, concluyó.+