Martes 31 de enero de 2023

Mons. Olivera: "Vivo este momento como un nuevo llamado y una nueva entrega"

  • 5 de junio, 2017
  • Cruz del Eje (Córdoba)
"Me voy edificado y experimento de verdad que no solo he pasado por la diócesis sino que la diócesis ha pasado por mí", expresó monseñor Santiago Olivera, quien fue electo para desempeñarse al frente del obispado Castrense, al despedirse de la diócesis de Cruz del Eje.
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El obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera, quien fue electo para desempeñarse al frente del obispado Castrense, fue despedido por la comunidad diocesana con una misa celebrada el sábado 3 de junio.

En la homilía, monseñor Olivera agradeció a la comunidad por el encuentro y aseguró: "Esta despedida no es fácil para mí, es un gozo, son muchos sentimientos encontrados". "El día que asumía, tomé conciencia de que hemos sido dados, unos a otros. Me di cuenta de que el Señor nos había puesto para compartir la vida. Yo no me había imaginado nunca ser obispo de Cruz del Eje y ustedes no me conocían", expresó.

"Somos dados para compartir la fe, la vida, todo lo que compartimos durante este tiempo. Por eso quiero agradecer a Dios este compartir con muchos de ustedes que nos encontramos en celebraciones diocesanas, parroquiales, y personales", manifestó el obispo y agradeció a los "sacerdotes hermanos" que conoció en la diócesis, a los diáconos, a la vida consagrada, a los grupos misioneros, a los servidores, a los ministros de la comunión y a todos los que colaboran con la atención pastoral de la Iglesia diocesana.

"Esta Eucaristía me permite decirle gracias a Jesús por todo lo que me regaló a través de esta querida diócesis", manifestó y añadió: "Vivo este momento como un nuevo llamado y una nueva entrega. Dios una vez más me pone frente a lo esencial y me quiere absolutamente disponible. En esto consiste partir: volver a lo esencial y estar disponible".

Asimismo, agradeció "al papa Francisco, modelo cercano, por ser nuevamente instrumento por medio del cual el Señor nuevamente me llama". "Me compromete a seguir los pasos de Jesús una vez más pero también, al ver al papa Francisco con sus gestos y palabras a seguirlo como mi hermano mayor, pastor que nos preside en la caridad".

"Sin lugar a dudas ?continuó monseñor Olivera- esta invitación del Papa me ha sorprendido. Dejar esta tierra santa que sentía mía me ha sorprendido". "Sabiéndome tan solo servidor, se me envía a otros caminos de la patria", dijo y afirmó que las palabras de la madre del Santo Cura Brochero "han resonado varias veces en mí durante estos meses: ?Dios y la patria cuentan contigo, no los defraudes?".



"Quiero servir según el corazón de Jesús. Estoy seguro de que cuento con sus oraciones", pidió a la comunidad. "Cambiaré de geografia, pero parte de mi corazón estará aquí entre ustedes. Y entre ustedes fui feliz, no porque no tuve dificultades, sino porque vine cumpliendo la voluntad de Dios", explicó.

"Me voy edificado y experimento de verdad que no solo he pasado por la diócesis sino que la diócesis ha pasado por mí", aseveró. "Me llevo puesto a Brochero, porque quiero seguir sus caminos, quiero abrir senderos, quiero abrir puentes, quiero llevar al encuentro con Jesús, quiero dialogar con todos, especialmente con aquellos que más me cueste y me hagan sufrir", destacó.

Además, monseñor Olivera pidió "perdón al Señor por aquellas cosas que no fueron su querer", y a "aquellos que -aun sin buscarlo- pude haberlos ofendido".

"Parto a un nuevo destino y servicio pastoral. Confío en sus oraciones y también sé que nos seguiremos viendo y que plenamente un día en el Cielo nos encontraremos todos. Que la Purísima, nuestra Madre cercana, en todas las advocaciones en que la veneramos en nuestra diócesis, nos sostenga, nos anime, nos renueve en el gozo de la Buena Noticia de Jesús", concluyó.

La celebración se desarrolló en Villa Cura Brochero, y comenzó con un momento de adoración previo a la misa en acción de gracias. Finalizada la Eucaristía, se compartió un almuerzo fraterno en el Salón del Peregrino.

Mons. Olivera asumirá como obispo castrense el 30 de junio
Monseñor Olivera iniciará su ministerio como obispo castrense el próximo 30 de junio, en una celebración eucarística que se llevará a cabo a las 11 en la catedral castrense Stella Maris (avenida Comodoro Py 1925, en el barrio porteño de Retiro).

Asistirá el nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig; el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli, y otros obispos de la Conferencia Episcopal Argentina. Concelebrarán los capellanes castrenses del país.

También estarán presentes autoridades nacionales y jefes de las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad, además de invitados especiales.

Monseñor Santiago Olivera
Nació en Buenos Aires el 7 de enero de 1959. Fue ordenado sacerdote el 18 de septiembre de 1984; elegido obispo de Cruz del Eje el 24 de junio de 2008 por Benedicto XVI; ordenado obispo el 18 de agosto de 2008 por Mons. Justo Oscar Laguna, obispo emérito de Morón (co-consagrantes: Mons. Luis Guillermo Eichhorn, obispo de Morón y Mons. Omar Félix Colomé, obispo emérito de Cruz del Eje); tomó posesión e inició su ministerio pastoral como tercer obispo de Cruz del Eje el 7 de septiembre de 2008. El 28 de marzo de 2017, el papa Francisco lo nombró obispo castrense. En la Conferencia Episcopal preside la Comisión de Comunicación Social. Su lema episcopal fue: «Los amó hasta el extremo».+