Viernes 9 de diciembre de 2022

Mons. Moon: "El Señor no nos pide solucionar problemas materiales, sino sólo aumentar la Fe"

  • 5 de octubre, 2022
  • Venado Tuerto (Santa Fe) (AICA)
El obispo de Venado Tuerto se refirió al don de la fe como "un regalo de Dios" y aseguró que "este hábito sobrenatural de creer, nos afecta nuestro modo de actuar".
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En el 27º domingo del tiempo ordinario, el obispo de Venado Tuerto, monseñor Han Lim Moon, reflexionó a la luz de la Palabra y se refirió al don de la fe para poder perdonar y saber ser paciente.

En ese sentido, monseñor Moon destacó la petición de los discípulos era aumentar la fe. “Ese es el núcleo del Evangelio de hoy: el Señor no nos pide solucionar problemas materiales de ningún tipo, sino sólo aumentar la fe”, dijo.

El prelado destacó además que según el Catecismo de la Iglesia católica, “la fe es un don de Dios, un regalo de Dios, una virtud sobrenatural, infundida por Dios mismo y es una virtud, por la que creemos en Dios y todo lo que Él nos ha dicho y revelado. Es un regalo qué nos permite creer”.

Asimismo, señaló que “cuando uno cree en Dios de verdad, de corazón y se entrega, Él transforma radicalmente toda nuestra manera de ser. Por eso el hombre que cree en Dios tiene una forma de ser y el que no cree, tiene otra forma de ser diferente”.

Monseñor Moon explicó también que “la Fe es un regalo que hemos recibido especialmente a partir del Bautismo, por eso es importante pedirla en la oración”. “A veces no importa la fe, porque comprender todo lo que el Señor nos revela es difícil, pero no por no comprender, dejamos de tener fe. Esta virtud, este hábito sobrenatural de creer, nos afecta nuestro modo de actuar”, agregó

Por otra parte, el obispo aseguró que “el Señor nos pide paciencia con nuestros hermanos que nos ofenden y lo hacemos posible, por gracia de Dios, porque tenemos fe. También nos pide corregir al hermano que se equivoca y estar al servicio de ellos, con un amor divino. Se puede amar y servir, porque también recibimos el don de la caridad y el amor”.

Finalmente, manifestó: “Tenemos que pedir a Dios, no solo por las preocupaciones y por nuestras necesidades, sino por algo mucho más importante que es que nos aumente la confianza plena, para que nos apoyemos y nos entreguemos en sus manos y brazos”.+