Lunes 20 de marzo de 2023

Mons. Marino celebró las patronales del Santuario Jesús Misericordioso

  • 13 de abril, 2015
  • Mar del Plata (Buenos Aires)
El obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, celebró, este domingo 12 de abril, por la tarde, en el santuario Jesús Misericordioso, ubicado en el barrio Jardín de Peralta Ramos, las fiestas patronales del lugar. El obispo presidió la procesión por el barrio y luego la misa con un templo colmado de fieles. "En este rincón de paz de nuestra diócesis y de nuestra ciudad, dijo el prelado, al que acudimos en procesión, celebramos el día octavo después de la Resurrección del Señor. El triunfo de Cristo sobre el pecado y la muerte es la fiesta máxima de los cristianos".
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El obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, celebró, este domingo 12 de abril, por la tarde, en el santuario Jesús Misericordioso, ubicado en el barrio Jardín de Peralta Ramos, las fiestas patronales del lugar. El obispo presidió la procesión por el barrio y luego la misa con un templo colmado de fieles.

El párroco del Santuario Pbro. Pablo Etchepareborda y el vicario, presbítero Santiago Arriola, concelebraron junto al obispo.

El sábado por la tarde, como parte de los festejos en honor a Jesús Misericordioso, se inauguró una imagen en la banquina de los pescadores, que también fue bendecida por el obispo.

"En este rincón de paz de nuestra diócesis y de nuestra ciudad, inició el prelado su homilía, al que acudimos en procesión, celebramos el día octavo después de la Resurrección del Señor. El triunfo de Cristo sobre el pecado y la muerte es la fiesta máxima de los cristianos".

"En su fe, el creyente experimenta la presencia misericordiosa del amor de Dios revelado en Cristo Jesús. Y aunque nada vea, confía, entrega su vida, la pone en manos de un gran Amor que cuida de nosotros", dijo monseñor Marino.

"Amor, señaló el obispo de Mar del Plata, que a veces se complace en atraernos y reconfortarnos con signos y consuelos sensibles; y otras veces nos deja en la experiencia de la oscuridad y la prueba, a fin de ensanchar nuestra capacidad para recibir bienes superiores que superan nuestras expectativas inmediatas y nos elevan a una condición donde recuperaremos aquello que nos parecía perder, pero de un modo más perfecto".

Más adelante se refirió a la iniciativa del papa san Juan Pablo II, quien quiso instituir este domingo después de Pascua como "fiesta de la Divina Misericordia", incluso recordó que su muerte aconteció en la víspera de este domingo, "y fue un reconfortante signo de Dios".

Monseñor Marino retomó el mensaje que san Juan Pablo II había preparado para ese domingo en que falleció y que fue leído posteriormente: "A la humanidad, que a veces parece extraviada y dominada por el poder del mal, del egoísmo y del miedo, el Señor resucitado le ofrece, como don, su amor que perdona, reconcilia y suscita de nuevo la esperanza. Es un amor que convierte los corazones y da la paz. Cuánta necesidad tiene el mundo de comprender y acoger la Misericordia divina". "Pero quien ha experimentado misericordia debe convertirse, a su vez, en misionero y apóstol de la misericordia", manifestó el prelado.

Finalmente se refirió a la bula presentada este sábado por el papa Francisco, donde anuncia un Año Santo extraordinario de la Misericordia.

"Hay momentos, citó, en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Es por esto que he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes".

Concluyó exhortando a los fieles: "Encomendémonos confiadamente a la misericordia divina que desde el corazón de Cristo resucitado quiere llegar a nosotros y al mundo entero. Es mi deseo que este lugar adquiera progresivamente la importancia que merece".

Luego de la misa, los miembros de la comunidad del Santuario Jesús Misericordioso presentaron unos recordatorios que fueron bendecidos por monseñor Marino y luego entregados a cada familia que asistió a la celebración.

El padre Pablo Etchepareborda, agradeció a todos los presentes por su participación, y resaltó el apoyo de Luis Ignoto, presidente de la Sociedad de Patrones Pescadores, para la colocación de la imagen de Jesús Misericordioso en la banquina de los pescadores.

"Permitirá a todos los que pasan por allí, rezar y honrar al Señor, y además fue un signo anticipándose a la invitación del papa Francisco a este año de la misericordia", resaltó el párroco.+

Texto completo de la homilía