Lunes 29 de noviembre de 2021

Mons. Franzini: "Ojalá que abramos cada vez más el corazón a la misericordia de Jesucristo"

  • 25 de noviembre, 2016
  • Mendoza (AICA)
En el marco de la solemnidad de Cristo Rey y conmemoración del día del laico, se cerró el pasado domingo 20 la Puerta Santa de la Misericordia en la catedral Nuestra Señora de Loreto, de Mendoza. La celebración eucarística fue presidida por el arzobispo, monseñor Carlos María Franzini, y concelebrada por el obispo auxiliar, monseñor Dante Braida y algunos sacerdotes. También participaron diáconos y seminaristas, en un templo colmado de fieles.
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En ocasión de los festejos por la solemnidad de Cristo Rey, el 20 de noviembre concluyó en Mendoza el Año de la Misericordia, con el gesto del cierre de la Puerta Santa. La celebración eucarística fue presidida por el arzobispo, monseñor Carlos María Franzini, en la catedral Nuestra Señora de Loreto.

Integrantes de la Pastoral de la Salud y de Cáritas recibieron a los peregrinos que llegaban a la catedral, a quienes entregaban una estampa del Año de la Misericordia, y recordaban las condiciones para obtener la indulgencia plenaria. Eran los encargados también de recibir las biblias que los fieles acercaron como gesto concreto de misericordia, destinadas a las comunidades del desierto de Lavalle.

A las 10.30 se realizó la procesión de entrada, acompañada por el Coro Diocesano de Mendoza "Juan Pablo II", que entonó el himno del Año Santo. Luego de la liturgia de la palabra, tres agentes pastorales dieron testimonio sobre su trabajo en Cáritas, Pastoral de Salud y Pastoral Carcelaria, durante el Año Jubilar.

En su homilía, monseñor Franzini se refirió a la gracia que significó este Año de la Misericordia, y recordó que para que sea verdadera, debe ser traducida en "vida misericordiosa".

"El Año de la Misericordia ha sido un estímulo, una invitación, un desafío a la vida de cada una, individualmente, de nuestras comunidades cristianas", afirmó, y agregó que "la misericordia, si no se hace gesto concreto, todavía no es misericordia cristiana".

Con motivo de la solemnidad de Cristo Rey, destacó que no es un rey mundano, por su poder o por su brillo, "sino un Rey que paradójicamente reina desde el trono de la cruz", un Rey que se olvida de su propio bien en pos del bien nuestro.

"Cerramos hoy la puerta santa de la Misericordia, ojalá que abramos cada vez más el corazón al corazón misericordioso de Jesucristo, nuestro Rey", concluyó el prelado. Luego, los presentes fueron invitados a salir por la Puerta Santa, escoltados por el arzobispo, quien procedió al cierre. En comunidad, rezaron la oración del jubileo y entonaron cantos de acción de gracias.+