Sábado 22 de junio de 2024

Mons. Fenoy: 'Escuchar, dialogar y compartir son el camino para la paz social'

  • 25 de mayo, 2024
  • Santa Fe (AICA)
El arzobispo de Santa Fe insta a una cultura del encuentro, poniendo en el centro de toda acción política, social y económica a la persona humana, su altísima dignidad, y el respeto por el bien común.
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El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor Sergio Fenoy, compartió una reflexión con motivo del aniversario de la Revolución de Mayo, en la que insta a la escucha, el diálogo y la generosidad como camino para la paz social.

“Las difíciles circunstancias actuales nos reclaman el aprender a escuchar a los demás, aunque esto sea fatigoso; el saber iniciar y respetar los tiempos de los procesos, el valorar el pluralismo de ideas y capacidades, y el preferir siempre la fuerza mansa del diálogo”, sostiene.

El auténtico diálogo social, plantea, “supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro aceptando la posibilidad de que encierre algunas convicciones o intereses legítimos”, ya que, “desde su identidad, el otro tiene algo para aportar”.

Ser pobres de corazón, según el estilo de Jesús, “nos dispone a acoger al otro en su diferente identidad, a entenderlo como una oportunidad de plenitud personal, a tomar conciencia de que puede completar mi indigencia”, considera, y añade: “Todo esto es parte del arte de la escucha, que también supone la paciencia para respetar procesos de comprensión mutua, la mansedumbre y la amabilidad para expresar correctamente la propia opinión sin descalificar rápidamente al adversario, aplicándole epítetos humillantes”.

Pero también supone la firmeza en la defensa de la justicia y la fortaleza en medio de las agresiones gratuitas, sin lo cual no hay construcción posible de la paz y del bien común, detalla.

Para el arzobispo, “ningún dirigente ostenta la suma de la ciencia y el saber, sino que debe aprender a escuchar el susurro de la verdad, entre sus colaboradores, pero también entre sus opositores; y sobre todo en las ansias y las necesidades y propuestas de la gente de nuestros pueblos y barrios”.

Por eso, anima a incorporar en la búsqueda del bien común la experiencia de sectores que, en muchas ocasiones, han sido invisibilizados: “Es urgente acortar distancias y acercarnos a todos, aprender a escuchar, dialogar y compartir desde la vocación de servicio que debería distinguirnos”.

 “Hoy más que nunca el futuro de nuestro país, de nuestra provincia, de nuestra ciudad, reclama un diálogo entre los principales actores con responsabilidades políticas e institucionales, que signifique un compromiso, no solo verbal, sino de hechos concretos, para superar las profundas diferencias que hoy nos golpean a todos; un compromiso real con los más humildes y vulnerables; una auténtica reivindicación de la educación y del trabajo; políticas activas en favor de quienes generan trabajo; un compromiso eficaz en favor de nuestros jubilados con ingresos por debajo de la línea de pobreza; un diálogo dónde sean partícipes los jóvenes, alentando sus sueños y esperanzas”, enumera.

La construcción de la paz social de un país “es una tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos. A pesar de los obstáculos, diferencias y distintos enfoques debemos persistir en la lucha para favorecer la cultura del encuentro, que exige colocar en el centro de toda acción política, social y económica, a la persona humana, su altísima dignidad, y el respeto por el bien común”, concluye.+