Viernes 7 de mayo de 2021

Mons. Colombo: En los momentos de dolor, discernir lo que Dios nos pide

  • 3 de septiembre, 2020
  • Las Heras (Mendoza)
El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Daniel Colombo, presidió la misa dominical en la parroquia San Miguel Arcángel, de Las Heras.
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El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Daniel Colombo, presidió la misa del XXII domingo durante el año en la parroquia San Miguel Arcángel, de Las Heras.

En su homilía, destacó la primera lectura, donde el profeta Jeremías pronuncia “palabras de dolor y sufrimiento”. El Señor, recordó el prelado, “le ordenaba dar a su pueblo noticias fuertes, convocarlo a la fidelidad y también anunciarles que había momentos de sufrimiento y dolor”.

“Él prefería, en todo caso tener que irse, alejarse, prefería el destierro a ser un profeta de malos momentos. Sin embargo, el camino de la verdad, el camino que todos tenemos que emprender nos lleva a ser comunicadores auténticos de lo que el Señor quiere para su pueblo. Por eso nuestra fe nos impulsa a decir la verdad y anunciarla en todos sus aspectos”, señaló.

En ese sentido, relacionó: “De esto se trata del diálogo que el Evangelio nos presenta esta mañana. Escuchamos a Jesús y a Pedro en un contrapunto distinto al de la semana anterior: ustedes recuerdan, Pedro reconoce a Jesús como el mesías, el hijo de Dios. Es Pedro iluminado en su fe que sabe frente a quién está, y lo dice con libertad frente a sus hermanos. Es Pedro hoy, en cambio, en un momento apenas después de aquel que evocábamos el domingo pasado, que tiene estas palabras de temor frente a lo que Jesús les está diciendo”, señaló.

“Jesús les habla en concreto de lo que le espera al hijo del hombre: tiene que sufrir, tiene que padecer, tiene que aceptar lo que viene, y lo que viene es dolor para Él,  para poder cumplir la misión del Padre. Pedro, como todos nosotros, como Jeremías en la primera lectura trata de hacerle al dolor oídos sordos, trata que Jesús pare eso que se espera que Él tenga que hacer y es entonces cuando Jesús lo interrumpe y con dureza, con firmeza le dice que se aparte, porque él tiene que cumplir con la voluntad de Dios”, relató.

“Nuestra naturaleza humana evade el dolor y el sufrimiento, y es natural que busquemos el bien, que mostremos estar cómodos y a gusto. Sin embargo el dolor, la enfermedad, el sufrimiento, los fracasos, las desilusiones, forman parte de la dinámica de la vida. Poderlas abrazar, poderlos asumir, poderles dar su lugar para después poder entender  todo ello y elaborarlo a la luz de la Palabra de Dios es la misión del cristiano”, afirmó.

“Nos pasa en los momentos de dolor, cerramos nuestro corazón, nos enojamos, nos amargamos, muchas veces llegamos a maldecir la hora que vivimos y en cambio se trata de poder aceptar, no con una resignación que nos haga personas pasivas, sino con verdadera comprensión cristiana, tratando de discernir lo que Dios nos pide”, animó.+