Viernes 30 de julio de 2021

Mons. Canecín: San Francisco de Asís, un santo que "dejo a Dios ser Dios"

  • 6 de octubre, 2020
  • Goya (Corrientes) (AICA)
La comunidad de San Francisco de Asís de Goya celebró a su santo patrono, acompañado por el obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín.
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La comunidad de San Francisco de Asís de la diócesis de Goya celebró a su santo patrono en la jornada del domingo 4 de octubre. El obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín, presidió la Eucaristía y animó a la feligresía a imitar a este santo que “dejo a Dios ser Dios”, y se “despojó para encontrar la plenitud de la vida en la santidad”.

Al comienzo de su prédica, el prelado llamó a “celebrar el domingo, el día del Señor”, porque celebramos a “Cristo que ha resucitado y al resucitar venció a la muerte y al pecado”.

“La santidad no pasa. Por eso, nosotros celebramos hoy a San Francisco y al celebrarlo, lo hacemos admirando la obra que hay en él y a través de él, porque es Dios quien nos hace santos, es Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo", subrayó y añadió: "Celebrar la santidad es celebrar la obra de Dios en una persona”.

Monseñor Canecín aprovechó para destacar que “los jóvenes están vibrando en estos días, porque el 10 de octubre será la beatificación de Carlo Acutis, que con solo 15 años alcanzó ser beato, se enfermó de leucemia y murió”, relato. Y continuó: “Al abrir su tumba, su cuerpo está incorrupto e intacto. Un adolescente, cibernauta en las redes, amante de Jesús Eucaristía, todos los días iba a misa, todos los días rezaba el rosario”.

“¡Qué lindo! La santidad no pasa -exclamó el prelado-. La santidad permanece y, no es cuestión del pasado es cuestión de hoy, es cuestión de siempre a la cual estamos todos los seres humanos llamados, más aun, todos los cristianos”, sostuvo monseñor Canecín.

Por eso, llamó a la comunidad: “Sean santos porque Dios es santo, sean perfectos porque Dios es perfecto”, y explicó que “nuestro mérito es vaciarnos de nosotros mismos”, porque “esa es la pobreza al despojarnos de nuestro propio yo. Vaciarnos de nosotros mismos y desatar las manos de Ñande Yara (nuestro Dios en guaraní) para que se haga en cada uno de nosotros lo que el Padre soñó para nosotros desde toda la eternidad”.

El obispo explicó que “el Padre tiene un plan, sueño y proyecto para cada uno y, Dios plasmó en San Francisco ese plan y ese proyecto”, porque mucha era “la corrupción que había en esa época en la sociedad y dentro de la propia Iglesia,  muchos escándalos”, reveló e insistió “siempre hubo hay, habrá desafíos y escándalos en la sociedad y, en el ámbito Iglesia, porque la formamos los seres humanos, débiles, frágiles y pecadores, por eso, Dios suscita la santidad”.

“¡Los santos son la respuesta de Dios a los desafíos de la realidad en la sociedad y en la Iglesia!”, resaltó el obispo. Luego hizo referencia a San Francisco de Asís, que “permitió que Dios haga en él  su obra, por eso, él eligió la amada hermana pobreza, que significa despojarse de todo. Solo quien es pobre, no solo pobreza sociológica sino vaciarse del propio yo”, planteó el obispo goyano.

Más adelante dijo que “Francisco se vació, esa fue la pobreza de él y Dios pudo hacer en Francisco maravillas. Dios pudo hacer en el la obra de Dios. Celebramos la obra de Dios en un hombre que trascendió la geografía y los siglos, y llegó al mundo entero”.

Monseñor Canecín mencionó que “si nosotros llegamos a la santidad, nuestra vida tendrá sentido. La vida se nos dio para ser santos y en la plenitud. No llegar a la santidad es no haber descubierto el sentido de la vida, es triste y es la mediocridad. Por eso, tenemos que aspirar a la santidad, a la perfección y a la plenitud que Dios quiso y quiere para nosotros”, sostuvo.

Finalmente, el prelado aconsejó descubrir en San Francisco de Asís que “Dios es Padre”, porque este santo “experimento la paternidad a la manera de Jesucristo, porque somos Hijos en el Hijo, y esa experiencia fuerte les permitió abrirse a la fraternidad”.+